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| 6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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SBarrettt
Fernando Alonso de menos... (Bahamas)
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Su valoración:  |
21 de Mayo de 2009 |
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Buena película debut del escritor Robert Rossen, convertido en director un puñado de veces con bastante buen resultado, prueba de ello es este film y la absolutamente maravillosa e irrepetible El buscavidas, la aclamada El político, las dos primeras con el deporte, el juego y las apuestas como medio de viaje a los infiernos de la codicia humana, y con tintes de autorretrato, dada la ascendencia judía de Robert y sus comienzos como practicante de boxeo. La cinta sirve también para colocar al director en el punto de mira del movimiento anticomunista, al estar escrita por Abraham polonsky, joven simpatizante del P.C. Hecho que años más tarde lo obligaría a exiliarse a Italia y España.
En el manido retrato de un boxeador de barrio humilde capaz de llegar a lo más alto, no sin antes pagar un alto peaje en cuestiones de honor y nobleza, la historia resulta muy convincente, los personajes están bien perfilados como no podía ser de otra manera, siendo Rossen reputado y exitoso guionista. La narración parte del presente para viajar unos años atrás en un flash-back muy bien enlazado de vuelta en una elipsis realmente brillante. Así el director tiene tiempo de ponernos en situación justo antes del gran combate.
El argumento desde luego no es nada innovador, y las escenas de combate son escasas y bastante penosas. Esto le resta puntuación al resultado final. Las actuaciones, en cambio, son estupendas. Y la belleza de Lilli Palmer, que guarda gran parecido con los mejores momentos de Mónica Randall, también de gran atractivo, es un aliciente añadido en el film.
7.77
SBarrettt 
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| 5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Quatermain80
Madrid (España)
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Su valoración:  |
30 de Enero de 2010 |
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Desde la primera secuencia, en la que una cámara colgada de una grúa enfoca un saco de arena mecido por el viento para después girar, atravesar las ramas desnudas de un árbol y descendiendo, mostrar a través de una ventana al protagonista despertando de sus agitados sueños, nos damos cuenta de que nos encontramos ante una película especial, brillante. Pocas veces he visto un comienzo tan espléndido, y menos aún una justificación simbólica tan pertinente para el mismo como la que en este filme se nos muestra.
El mundo del boxeo profesional, con su sordidez, amaños y demás miserias, ha sido llevado en múltiples ocasiones a la gran pantalla; ciertamente, esta película no es la primera que aborda el tema, pero sí podemos afirmar que es el clásico a partir del cual todas las posteriores se han rodado y concebido. Se trata de una de las mejores obras de Rossen, tan sólo superada por "El Buscavidas" y mejor que "El Político", con las que comparte el argumento o tema principal: la búsqueda y obtención del éxito a toda costa por parte del protagonista, seguido de su posterior fracaso, especialmente en el plano ético y moral.
En "Cuerpo y Alma" se conjugan felizmente la eficacia narrativa, de la mano de un espléndido guión de Polonsky, y la brillantez formal, tanto en la elegante realización, como en la hermosa fotografía y veraz ambientación, que recrea garitos, clubes, casas y barrios muy creíbles. Los personajes están bien concebidos, desde Davis (buen Garfield) a Peg (magnífica interpretación de Lilli Palmer), pasando por Ben Chaplin (Canada Lee), que encarna el arquetipo del boxeador derrotado y de destino trágico, así como los demás secundarios, tal vez con la única excepción de Alice (Hazel Brooks), vampiresa demasiado evidente y plana para mi gusto. La música, en la que predominan solos de trompeta y saxo alto en tono de jazz, acompaña discreta y amablemente la narración, que se estructura en tres partes bien diferenciadas; un prólogo y un epílogo en presente inician y concluyen el nudo argumental, presentado por medio de un largo flashback, recurso éste muy propio del cine negro, que nos muestra al protagonista en decadencia para luego retroceder y explicar su ascenso y auge, volviendo al final a retomar su ocaso.
En conjunto, "Cuerpo y alma" se ve como una cinta de boxeo y cine negro que, gracias a su pulso narrativo, a sus personajes bien definidos y a la elegante realización formal, goza merecidamente del prestigio de un clásico, siendo como tal un referente que merece la pena disfrutar. ¡Segundos fuera!
Continúa en spoiler, sin revelar detalles.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Ciertamente, y tal como han apuntado otras críticas, el destino de muchas personas que intervinieron en la realización e interpretación de la película, fue realmente aciago. Polonsky, que se negó a colaborar con el Comité de Actividades Antinorteamericanas, fue vetado, viéndose obligado a emigrar, dejando la industria. Garfield, toda una estrella, fue acusado de simpatías comunistas, e ingresó en la Lista Negra por negarse a colaborar, como Polonsky. Moriría poco después, en 1952, tan sólo doce días después de que lo hiciera, y por igual afección (ataque cardíaco), Canada Lee, antiguo boxeador reconvertido en actor y convencido activista por la igualdad racial, circunstancia que lo hizo sospechoso a los ojos del Comité; también él se negó a declarar, y también fue incluído en la Lista Negra.
Robert Rossen también fue acusado, pero a diferencia de los otros él sí que colaboró; aportó nombres e indicios, y gracias a ello salvó su carrera, dejándonos algunas obras magníficas, como "El Político" o "El Buscavidas". Sin embargo, me pregunto si no se habrá despertado alguna vez en medio de la noche murmurando alguno de esos nombres, y si, como le ocurría al protagonista de "Cuerpo y alma", tuvo entonces la certeza de que su éxito estaba en parte construido sobre la ruina de otros hombres. Acaso también Rossen tenía un saco de arena agitandose en la noche, removiendo su conciencia.
Quatermain80 
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| 4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Gabriel
Almería (España)
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Su valoración:  |
23 de Abril de 2009 |
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Los films de boxeo a menudo han formado un subgénero de cine negro. “Body and soul” también lo es. Cine negro, quizá porque ofrece el marco perfecto para describir un entorno sociológico podrido, en el que el dinero lo es todo y la corrupción extiende sus tentáculos a todos los ámbitos. Los códigos éticos se hacen añicos (el campeón no duda en recoger el dinero del suelo que Ben ha rechazado).
Segunda película de Robert Rossen tras “Johny O´clock” y algunos guiones como “Los violentos años 20”. Aquí se muestra la trayectoria biográfica y profesional de Charlie Davis, un campeón de boxeo. Era la segunda vez que John Garfield interpretaba a un boxeador. La primera fue en 1939 en “Me convirtieron en un criminal”, dirigida por Busby Berkeley y fotografiada también por James Wong Howe.
La cinta es magnífica, las secuencias de boxeo están muy logradas y, en cierto modo, son un precedente de “Toro Salvaje”.
Desde la primera secuencia en que la cámara desciende hasta John Garfield, se crea una lograda atmósfera de desasosiego apoyada en una variada gama de matices y apuntalada desde una puesta en escena preocupada por fijar la situación de los personajes en cada momento.
La noche del gran combate, Charlie no puede dormir. Busca el consuelo de su madre y de su novia. No tiene la conciencia tranquila. Desde unos orígenes humildes ha llegado a la cima pero ahora está en juego su dignidad. Poco a poco, sobre a sobre, va perdiendo su integridad hasta llegar a comprarse a sí mismo.
A través de un extenso flash-back en la mejor tradición del film noir, conocemos el tormentoso pasado en el que se va alejando uno a uno de las personas de su entorno más querido.
Es una película de marcado carácter político, pues tanto Rossen como Polonsky fueron llamados a declarar ante el Comité de Actividades Antiamericanas. A raíz de la declaración de Dmytryk, Rossen admitió haber pertenecido al Partido Comunista desde 1937 a 1947 y delató a varios compañeros. De esta forma, siguió rodando, aunque se negó en Hollywood. En España hizo “Alejandro Magno” hasta llegar ya en los 60 a “El buscavidas”.
Polonsky se negó a hablar. Tras dirigir “Force of evil”, pasó un calvario y no volvió a dirigir hasta 1968.
Garfield murió en 1952 a los 39 años de un ataque al corazón cuando se dirigía al tribunal.
Más detalles del film en spoiler
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spoiler: Aparte del excelente John Garfield, el resto del reparto transmite su buen hacer:
Peg Born, su prometida (Lilli Palmer) es el salvavidas al que acude cuando intenta salir a flote y no ahogarse en la abundancia del naderío. Sí, Charlie, lo tienes todo excepto lo más importante, el corazón de tu chica.
Shorty Polasky (Joseph Pevney), el amigo fiel que asiste impotente a la debacle moral de Charlie. Desgraciadamente, no podrá asistir a su redención final.
Roberts (Lloyd Gough), notable también, maneja todas las apuestas sin escrúpulos. Pone y quita campeones a su antojo. No duda en amañar los combates. Obliga a Ben a boxear sabiendo que puede morir en el ring por una grave lesión.
Alice (Hazel Brooks), su presentación en la que sólo aparecen sus piernas en pantalla es toda una declaración de intenciones. Es la femme fatale, atractiva, sólo se arrima a caballo ganador y se baja cuando éste flaquea. Ansía dinero y ganancias, escenificada en la escena en que acaricia el abrigo de pieles de Peg.
Le falta poco para ser una pequeña obra maestra, sin embargo tiene unas pequeñas lagunas:
- Al principio John Garfield es un boxeador amateur, pero aparenta mucha más edad.
- La bomba que destruye el establecimiento y mata al padre no está bien explicado. No se sabe si es por ser judíos o porque es un barrio conflictivo. Queda un poco en el aire.
- El atropello de Shorty es demasiado repentino. Hubiera sido más creíble si el fallecimiento hubiera sido a consecuencia de la paliza que le dan justo antes.
Posiblemente, uno de los mejores films de boxeo, tras “Toro Salvaje”, considerada por muchos como la mejor. Otras destacadas son: “Rocky”, “El ídolo de barro”, “Fat city, ciudad dorada”, “Más dura será la caída”, “The boxer”,...
Gabriel 
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| 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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kafka
ciudadano del mundo (palencia) (España)
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Su valoración:  |
10 de Junio de 2010 |
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Ejemplar y estupenda película sobre el boxeo, uno de los primeros grandes títulos del subgénero, obra del maldito Rossen ("El buscavidas"). Precisamente es "Cuerpo y alma" una congregación de benditos malditos: el guionista, gran y escaso realizador Polonsky ("Force of evil", "El valle del fugitivo"), el propio Rossen, el actor John Garfield malogrado a los 39 años, posteriores cineastas como Parrish y sobre todo el divino Aldrich. Una congregación bajo la sotana de la productora Enterprise, que apenas produjo una decena de títulos pero todos de gran valía y osadía.
De este conglomerado riquísimo y vivísimo nace la sencilla y muy narrativa trama del film: el triunfo de un honrado boxeador (Garfield) en el mundo pugilístico por encima de la corrupción reinante. El boxeo es una manzana podrida o al menos lo fue en aquella época: por fuera reluciente e irresistible (dinero, fama, mujeres, lujo, diversión, fiestas), por dentro irrespirable (mafia y gangsterismo, bajeza moral, pérdida de sentimientos, destrucción psicológica, aprovechamiento ajeno). Con una realista hasta el fondo, fotografía de John Wong Howe, la película está narrada perfectamente, dotada de un ritmo perfecto, estupendamente elaborada e interpretada, y con una carga crítica directa, profunda y sin ambajes.
kafka 
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| 5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Killer_Wolf
Logroño (España)
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Su valoración:  |
31 de Agosto de 2009 |
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Atronadora y desgarradora película pugilística que Mr cejas de grafito plagió de manera descarada para su Toro Salvaje, de hecho, algunas secuencias claman al cielo, y lo que es mas desolador, esta película nunca aparece en las listas.
Desconocía esta cinta por completo, su director Robert Rossonero luego desbordaría al mundo con su notable El buscavidas y aquí apabulla de manera incontestable con la vida de Charlie Davies, un analfabeto con dinamita en los puños pero con un corazón inmenso, y como es de esperar, también hay motosierras verbales antológicas como
"Los tontos vienen y se van. Yo me quedo"
-"No me digas cómo he de vivir"
- "No te digo como has de vivir, te digo como has de morir"
Fantástica.
Killer_Wolf 
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