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Miquel
Palma de Mallorca (España)
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Su valoración:  |
24 de Octubre de 2006 |
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Realizada por Woody Allen, se basa en una historia en gran parte autobiográfica, escrita por éste y Marshall Brickman. Se rodó en exteriores de NYC y en plató. Nominada a 5 Oscar, ganó 4 (película, director, guión original y actriz) y otros 24 premios. Se estrenó en abril de 1977 (EEUU).
La acción tiene lugar en NYC y fugazmente en LA, a lo largo de algo más de un año en 1976. Narra la historia de Alvy Singer (Woody Allen), actor cómico, de unos 40 años, neurótico, chistoso, enamoradizo, con temores y miedos al matrimonio, divorciado 2 veces, enfermizo, que lleva 20 años sometiéndose, sin éxito, a terapia psicológica. Annie Hall (Diane Keaton), de Wisconsin, de unos 30 años, pareja de Alvy, es guapa, inteligente e insegura. Alvy, en funciones de Pigmalión, le aconseja visitar al psicoanalista y leer obras de creación literaria. La pareja vive una etapa de enamoramiento, a la que sigue otra de divergencias y distanciamiento.
La película se asienta sobre una estructura narrativa fragmentada por flashbacks (amores anteriores ), intervenciones de Alvyn dirigidas a la cámara (explica un chiste de Groucho Marx), sueños, escenas de animación (Annie compara en sueños a Alvy con la bruja de "Blancanieves"), imágenes con subtítulos (que revelan el verdadero pensamineto de los interlocutores), división de la pantalla en dos partes desde las que los actores se interpelan. La obra glosa la dificultad de las relaciones amorosas prolongadas, las obsesiones morales sobre el sexo, el amor y la fidelidad, las dudas e indecisiones ante una realidad que cambia, la inmadurez emocional. Refleja con acierto cómo se entendía el amor en la década de los 70. El film supone un giro en los trabajos del autor, que se orienta hacia un humor sutil y reflexivo. Contiene referencias conéfilas a "La Strada" (1954), "Vidas robadas" (1961), "Satiricón" (1969), "Cara a cara" (1975), "El padrino" (1972) y al documental "La pena y la piedad" (1969). Se critican jocosamente los expresidentes Heisenhover y Johnson y se habla de la conspiración que mató a Kennedy. Las citas cultas incluyen a Balzac, James Joyce, Henry James, Samuel Beckett y otros. Abundan las escenas surrealistas, como la de la cola del cine ante la que Alvy presenta a Marshall McLuhan y la de la cópula de la pareja durante la que el alma de Annie se separa del cuerpo y, aburrida, se sienta y dialoga con los dos. Es destacable la escena cómica de las langostas y la compración de LA con NY.
La música, escasa, incluye dos canciones melódicas magníficas: "Seems Like Old Times" y "It Had To Be You". La fotografía realiza tomas largas y construye escenas de una sola toma, de gran fuerza. El guión se basa en los diálogos. La interpretación de los dos protagonistas es excelente. Keaton ganó un Oscar (actriz) y Allen una nominación a mejor actor. La dirección crea una obra llena de sutilezas y sorpresas visuales.
La película, comedia romántica agridulce, es la 35 de las dirigidas por Allen.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: El apellido de soltera de Diane Keaton era Hall y se la conocía por el apodo de Annie. Es una de las películas más conocidas del autor. La separación se produce porque, gracias a la terapia y a la lectura, Annie consigue en poco tiempo una gran seguridad que se combina mal con las inseguridades de Alvy.
Miquel 
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| 49 de 52 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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cassavetes
Zaragoza (España)
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Su valoración:  |
9 de Octubre de 2006 |
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Annie Hall colocó a Woody Allen en el firmamento artístico de nuestro tiempo. Cinematográficamente, la película supuso todo un acontecimiento. Annie Hall ganó cuatro Óscar. Con ella se dio el pistoletazo de salida al “personaje Woody Allen” que hoy nos es tan conocido: ese individuo enclenque, paranoico e intelectual, que vive atormentado por toda clase de obsesiones y dudas, filias y fobias.
Consagración también para Diane Keaton como actriz todoterreno de su tiempo, en el papel de su vida. Y a ella le dedica por entero la cinta. El Woody Allen real comienza a teñir sus películas con variados tintes autobiográficos.
La película cuenta la inmediata atracción de Alvy Singer/Woody Allen por una joven llamada Annie Hall/Diane Keaton. Las relaciones de pareja, constante en el cine alleniano, recrean en esta película la fascinación que la figura de Keaton provocó en la vida y obra de Allen.
A pesar de que Allen cifra en un 20 por ciento el componente autobiográfico en Annie Hall, al ver la película con el paso de los años las conclusiones distan bastante: el protagonista ha tenido dos matrimonios frustrados como Allen; narra unos comienzos en el mundo del espectáculo muy similares a los de Allen; Alvy Singer comienza en la película una nueva relación sentimental, como el Allen de los 70.
Hay en la película aspectos absolutamente sorprendentes: escena de dibujo animado entre Woody y la madrastra de Blancanieves; la separación de espíritu y cuerpo de Annie mientras cuando ella y Woody están juntos en la cama; Alvy sentado en un pupitre de escuela en un flashback sobre su infancia...
Efectivamente, con Annie Hall damos con el Woody Allen que hoy todos reconocemos al instante. Alvy Singer es un Woody Allen en estado puro. Diane Keaton es Annie, Annie es Diane Keaton. También Annie Hall contiene ya homenajes expresos a varios de sus directores favoritos: Fellini, Bergman, sobre todo Bergman. Y que Allen, de una de las promesas más firmes del cine americano, pasa a convertirse en una de las referencias vanguardistas mundiales. Annie Hall es la piedra angular que dividirá su vida y obra en un antes y un después.
cassavetes 
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| 54 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Squall
Almería (España)
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Su valoración:  |
23 de Enero de 2007 |
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Frases como estas hicieron que el genio Woody Allen consiguiera el oscar a mejor guión y otros tres más (director, actriz, película). Pero la película va más allá de unos premios, que a veces fallan, esta cinta contiene al director neoyorquino en plena esencia, humor, sexo, psicoanalismo y como no podía ser de otra forma, las relaciones de pareja. Técnicas innovadoras, secuencias fabulosas y sobretodo muy divertida y entretenida. Y que decir de la pareja que forman Allen y Keaton, una de las mejores parejas en pantalla de toda la historia del cine, convirtiendo así en esta película en una de las mejores de Allen y por lo tanto, del cine.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Momento para recordar: Annie se separa de su cuerpo físico porque no tiene ganas de hacer el amor.
Otro momento para recordar: Alvin vuelve a la escuela y recobra su niñez.
Más momentos: Cada personaje con su psicólogo, las mismas preguntas y respuestas totalmente diferentes.
Squall 
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| 32 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Vivoleyendo
Huelva (España)
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Su valoración:  |
5 de Marzo de 2009 |
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Woody deja sabor a nostalgia y a añoranza, entremezclado con una gran sonrisa que perdura en los labios una vez que nos quedamos viendo los créditos finales.
El agudo y brillante neoyorquino continúa demostrando el prolífico talento del que hizo gala y que conoció su apogeo durante varias décadas (los setenta, los ochenta y los noventa), en una de sus mejores comedias: "Annie Hall".
Retomando su tema habitual, Woody vuelve a explorar el complejo y errático universo de las relaciones sentimentales. En ese tono que tiene bastante de autobiográfico y de autoanálisis, narra en primera persona, y habiendo entrado en las puertas de la madurez, sus experiencias amorosas pasadas. Venerando los momentos bellos, los comienzos abiertos a tantas posibilidades, rememorando las particularidades de las mujeres a las que ha amado, la química y diversas anécdotas de sus vidas compartidas, y tratando de sacar en claro en qué momento las cosas se torcieron sin solución y por qué lo hicieron.
Pero nadie le ha marcado tanto como Annie Hall. Divertida, original, con un estilo personal desenfadado y adorable, un poco alocada y mirando adelante con su actitud positiva. Alvy Singer, hombre de costumbres recalcitrantes, quejumbroso, negativo, amante fiel de su Nueva York natal, y dotado de su más sobresaliente cualidad que es la de destriparse a sí mismo y a la vida con su penetrante sentido del humor, cayó atrapado en el hechizo de Annie y ya no podrá liberarse. Conocerá a otras mujeres, otras mentes, otros cuerpos y otros corazones.
Pero ninguna es Annie.
Otra de sus excelentes comedias con el poder de esos diálogos irrepetibles y de la gran implicación de sí mismo como actor y de sus compañeros de reparto, sorprendiendo, como suele hacerlo, con su visión nítida y certera.
En sólo noventa minutos, que vuelan como un suspiro, el mejor Woody ofrece una de las miradas más socarronas y tiernas y uno de los más hermosos tributos a una de las cosas que mueven el mundo: el amor.
Aunque sea fugaz. Aunque sea irritante. Aunque nos lleve de cabeza.
Porque sin él estamos muertos.
Vivoleyendo 
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| 34 de 46 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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burton
Santander (España)
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Su valoración:  |
18 de Junio de 2006 |
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Visionar esta cinta de Allen llena de un sutil, ácido y mordaz sentido del humor sobre las inseguridades de un ser humano constituye un delicioso y orgiástico deleite sensorial.
Observar las evoluciones del personaje fantásticamente interpretado por el genial Allen es sumergirse tal vez en la psique del propio artista, algo así como ver la película "Quiero ser John Malkovich" pero con Woody Allen acaparando el título.
Nadie como él para saber plasmar las obsesiones compulsivo-perfeccionistas de un maníaco como él mismo. Nadie como Allen para mezclar en un mismo cóctel el incisivo, irónico y mordaz sentido del humor de Wilder con la hilaridad surrealista y brillante de los hermanos Marx.
Así es en cierta medida Alvyn Singer un personaje rayando en lo freak (por atípico), nacido y críado en el seno de una familia judía que no para de discutir por las más inverosímiles razones, y vive además justo debajo de una montaña rusa en un parque de atracciones... aunque tal vez ésto sea una invención más de un ser humano hiperbólico y vitriólico, lleno de obsesiones maníaco compulsivas que le hacen fracasar una y mil veces a la hora de aventurarse en el proceloso mundo de las relaciones de pareja.
Así mediante un ágil y sorprendente esquema narrativo, matizado por peculiarísimas maneras del genio creador, nos adentramos en el maravilloso mundo de Alvyn Singer, un comediante de clubs nocturnos que acaba de romper con su última pareja, Annie Hall (brillante también Diane Keaton) y súbitamente empieza a reconsiderar su vida personal, obesionado por sus crecientes inseguridades.
Resulta sumamente delicioso e hilarante asistir a los brillantes diálogos impregnados de un brillante sarcasmo y fina ironía, cuando Alvyn empieza a entremezclar anacrónicamente recuerdos de su vida privada de pareja; desde el momento que vemos discutir a Alvyn con su íntimo amigo Robert (Tony Roberts) sobre el antisemitismo de la sociedad americana en general, camino de la pista de tenis donde conocerá por primera vez a Annie, hasta cuando después del partido ninguno de los dos se decide a fijar una cita, pasando por sus caóticas (por diversos motivos) relaciones anteriores ; hasta darse cuenta finalmente de que Annie Hall quizá haya supesto una verdadera oportunidad perdida, a pesar de que inicialmente parecía como si ambos estuviesen plenamente de acuerdo en sellar su relación con un pacto amistoso.
SENCILLAMENTE APABULLANTE, GENIAL Y ENORMEMENTE RECOMENDABLE.
burton 
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