Película de una belleza plástica extraordinaria con originales coreografías musicales y con momentos de gran frescura en el tono. A destacar la gran naturalidad conseguida por los personajes aun cuando pasan de diálogo a canción y viceversa. Magnífica Virginie Ledoyen cuya presencia ilumina la pantalla cada vez que aparece en escena
En mi opinión su mayor defecto es
spoiler:
su abrupto final trágico que, aunque lógico, tambien resulta demasiado conciso y acelerado.
En definitiva y no obstante, cine francés elegante, lleno de dulzura y visualmente cuidado al detalle.