|
|
|
Críticas de "Hannibal: el origen del mal"
|
| 38 de 58 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
La maldad es el fruto de un mediocre ante un comportamiento superior. Algo muy distinto es el mal, un concepto muy difuso cuya explicación debe buscarse el en interior de uno mismo. ¿Qué es para cada uno el mal? ¿Se nace siendo malvado o existen circunstancias en la vida en que uno acaba convirtiéndose en tal?
Hannibal Lecter es la esencia del mal en estado puro y la película da detalles circunstanciales acerca de los orígenes del famoso caníbal. Pero no pretende ahondar en esos detalles que convierten a un ser en malvado sino que explica que, con la chispa adecuada, una persona puede dar rienda suelta a sus instintos más primitivos.
Los orígenes de Hannibal Lecter parecen ser un caso casi propio de una tragedia desgarrada de Eurípides. Todo da lugar a intentar crear una especie de mitología. El tratamiento del personaje es bastante ambiguo y queda difuminado en una película que, pese a sus incoherencias con el resto de la saga, da lugar al establecimiento de una declaración de futuras intenciones del protagonista.
Hay algo en "Hannibal: el origen del mal" que me recuerda al "Batman begins" de Christopher Nolan. En ambos casos nos encontramos en el origen y adoctrinamiento de dos personajes oscuros, dos "héroes" por así decirlo que se rigen por sus propias leyes y circunstancias.
Si bien en un principio nos encontramos con un Hannibal infante que siente adoración por su hermana su instinto aletargado despierta al ver las mayores atrocidades que pueden salir de manos del hombre. Todo esto, añadiéndole su infinita inteligencia, hacen que el personaje tome las riendas de un mundo "a su manera" y se convierta en un semidios. No hay nada mas terrible que el mal personificado dentro de las personas inteligentes.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Lo mejor de la película es la interpretación del francés Gaspard Ulliel, personaje taciturno casi en los lindes del autismo que, a la hora de entrar en acción se convierte en una síntesis entre Crispin Glover y un Laurence Olivier recitando a Shakespeare. No vemos a Hanibal. No encontramos a ese icono creado por Anthony Hopkis. Nos deleitamos con una interpretación turbadora que nos adentra en lo más profundo del corazón humano. Una interpretación al límite de lo excesivo pero lo suficientemente cuidada para ponernos los vellos de punta en algunos momentos.
Si bien es cierto que existen películas como "Equus" de Sidney Lumet o "El exorcista II: El hereje" de John Boorman que han sido películas muy controvertidas por el mero hecho de que están hechas para un público más abierto y receptivo, este origen de Hannibal quizá entre de lleno en este subgrupo llamémosle "maldito" donde las críticas se cebarán con ella de una forma malsana por el mero hecho de parecer un simple aprovechamiento del filón de la saga de los corderos. Nada más alejado de la realidad ya que, pese a sus carencias (que las tiene) la película posee muchas virtudes y se trata de una película bastante inteligente. El mayor defecto lo tiene en intentar crear un film para todos los gustos donde se pasa de lo comercial a lo interiorista.
Véanla y juzguen por ustedes mismos.
DeanWinchester 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 37 de 64 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
CRISTO
Nevermind (Francia)
|
Su valoración:  |
18 de Febrero de 2007 |
|
|
Esperaba bastante más del regreso del canibal a la pantalla. Quizá fuera para ver si me quitaba el mal sabor de boca que me dejo la última, o porque el reparto no parecía nada malo o tal vez porque Peter Webber realizó un debut tras la dirección bastante destacable como lo era "La joven de la perla". Pero el resultado final de este origen de Hannibal Lecter es muy flojo. La saga ha ido de mal en peor (sin contar "Manhunter" de Michael Mann). "Hannibal" aún la sostenía la interpretación de Anthony Hopkins y "El dragón rojo" destacaba algo Ralph Fiennes. Pero aquí no hay demasiado donde rasgar.
Quizá lo más destacable sea, aunque un poco exagerados, los 10 primeros minutos de película en la que nos muestra como un pequeño Hannibal Lecter pierde a su familía. Luego va al orfanato, se escapa y va al cuidado del personaje interpretado por Gong Li. Y a partir de ahí Webber intenta desarrollar sin demasiado acierto al personaje de Hannibal.
Quizá la película era innecesaria, tanto como la novela de Thomas Harris, con mucho, la peor del canibal. Por querer dar una explicación algo forzada a ese fascinante y cultísimo personaje que interpretará Anthony Hopkins y demasiado previsible. El típico pasado turbio para hacer que la personalidad del canibal sea más oscura y con la que Thomas Harris quiera explicar que Lecter tenga ciertos motivos para hacer lo que hace. Además la última media hora de película es tan tediosa como demencial.
Las interpretaciones del reparto son flojas. Sin entrar en comparaciones con Anthony Hopkins, Gaspard Ulliel lo intenta pero está algo desdibujado. Gong Li está desaprovechada. Que vuelva a China que es allí donde le dan buenos papeles y no en América. El resto de personajes no aporta demasiado, ni el policía, ni los hombres que mataron a la hermana de Lecter.
Así que el regreso de Lecter supone un nuevo paso atras en la saga. Ya ni siquiera está Anthony Hopkins para salvar él solo la película. Y una pena que Peter Webber no haya cumplido las expectativas que esperaba de él tras su debut en la dirección.
CRISTO 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Franky_23
Málaga (España)
|
Su valoración:  |
30 de Marzo de 2008 |
|
|
Esta es la frase que se utilizó para promocionar "El dragón rojo", la precuela a "El silencio de los corderos". La cinta era una muy aceptable adaptación de la novela de Thomas Harris y una digna antecesora a la película original, pero no explicaba realmente el "origen del mal". Encontrábamos ya un Hannibal con cierta tendencia a comer carne humana, y el único origen que se nos ofrecía era el de su estancia en prisión.
Para revitalizar la franquicia, el director Peter Webber decidió contar la historia de la infancia y juventud de Hannibal Lecter, el verdadero origen del mal. Para empezar, y por razones obvias, ya no se podría contar con la impecable actuación de Anthony Hopkins. Gaspard Ulliel fue el encargado de acometer la dura tarea de dar vida al caníbal. Si bien se echa de menos a Hopkins en cada fotograma, el joven actor logra una buena interpretación, con ecos del Hannibal original, y no desmerece del papel.
Gong Li hace las veces de tía de Hannibal. Ella le instruirá en diversas artes, entre las que se cuenta el manejo de la espada samurai (¿a alguien le suena "Batman Begins", también revisión de los orígenes de un mito?). Su presencia en la pantalla pone el contraste de luz necesario para tan macabro producto: porque de hecho esta película nos cuenta la historia de un villano, por mucha justificación que se le quiera dar. Por ello la cinta se beneficia de personajes como éste, o como el del inspector de policía, que representa lo que podía haber sido Hannibal de no haber escogido la senda de la venganza, su alma proyectada en un espejo.
Después de tres filmes que profundizaban en la psicología del personaje, se nos es por fin revelada la naturaleza de su comportamiento, y el impacto de la revelación es lo suficientemente importante como para que nos deje satisfechos: a su hermana se la comieron unos soldados en la guerra, y él no pudo impedirlo, siendo tan sólo un niño. Así, lo que esta cinta explora es la venganza del joven estudiante de medicina Lecter (es espeluznante cuando le vemos consultando libros de anatomía, sabedores de las atrocidades que cometerá a los cuerpos de sus futuras víctimas) contra estos soldados. De este modo, la película funciona también como thriller de terror gore con entidad propia.
-sigue en spoiler sin revelar nada-
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Además, la cinta contiene numerosos guiños a las anteriores hopkinianas: los dibujos que pinta tan sólo de imágenes provenientes de su mente, empezando a desarrollar esta habilidad, el hecho de que la razón por la que mate a su primera víctima sea porque lanza a su tía un comentario obsceno respecto a su "coño" (nos recuerda a "El silencio de los corderos", cuando uno de los presos hace un comentario similar a Clarice y Hannibal le convence para que se muerda la lengua), el gusto por la música clásica, el primer acercamiento al canibalismo más refinado (mejillas con setas), y, la más comercial, el uso de la máscara de samurai, en clara sintonía con la máscara-bozal que llevará durante gran parte de su vida. Quizás esta última sea la más forzada, pero no por ello deja de impresionar, símbolo profético de su destino (en plan Anakin en la nueva trilogía de "Star Wars", cuando pierde el brazo).
"Hannibal Rising" (título original) se erige pues como un interesante primer acercamiento al mito viviente que es el Hannibal de Hopkins y nos permite indagar en sus orígenes, sin caer en lo absurdo y manteniendo una dignidad encomiable en una cinta como ésta, que a priori podía parecer condenada a hundirse y arrastrar con ella la saga del caníbal. Por suerte, no ha sido así.
-spoiler-
La escena en que Hannibal descubre que él también fue alimentado con carne de su hermana sin saberlo, supone la conversión total del hombre en monstruo. Si quedaba alguna pequeña posibilidad de que el corazón y la razón se impusiesen a la locura, queda en este momentos sepultada para siempre, naciendo ya así el Hannibal que conocemos, aunque aun le quede un largo camino por recorrer (si lo explotan, que lo hagan bien, en línea con esta) hasta "El dragón rojo".
Franky_23 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 14 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Grandine
Sabadell (España)
|
Su valoración:  |
10 de Septiembre de 2007 |
|
|
Con "Hannibal rising" nos topamos ante otro episodio sobre uno de los más célebres psicópatas de la historia del cine, donde con buenos modos Peter Webber nos descubre de donde provienen esos fantasmas que acechan al doctor Lecter y que, en su infancia, transformaron a un hombre de rostro sereno en la bestia que terminó siendo.
Así, recurriendo a los motivos de siempre como la pérdida paterna, la soledad y, en parte, el rechazo, el realizador nos destapa otra pequeña parte sobre la saga de Hannibal Lecter, intentando dar a luz el nacimiento del 'caníbal' con la suficiente pericia para entretener y ofrecer una buena retrospectiva sobre el personaje.
En cambio, todo ello se torna fallido por diversos motivos como el poco énfasis que se añade en el personaje de Hannibal, aun y contando con una convincente interpretación de Gaspard Ulliel (eso sí, mejor obviar las comparaciones con Hopkins), el tipiquísimo y ya demasiado visto affair amoroso, o unos instantes finales que solo amedrentan la propuesta y la terminan transformando en un thriller del montón, algo nada digno para el doctor Lecter.
Entretiene y posee buenos momentos, pero todo ello no alcanza para que servidor quede satisfecho. Flojita, flojita.
Grandine 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
|
|
Miré la carta del menú anticrisis. Los primeros, los segundos e incluso los postres. Lo curiosos de esa carta, como la de otros restaurantes bastante complacientes al populacho (si paga bien y van muchos), era que se obcecaba en añadir un plato previo al primero. Le llamaba precuela y explicaba que sin probar ese nunca sabrías el origen del resto. Yo, preferí fijarme en el resto de la carta:
PRIMERO
“El dragón rojo” —familia servida en bandeja de plata
SEGUNDO
“El silencio de los corderos” —Moflete crudo de enfermera y Doctor para la cena a fuego lento.
POSTRE
“Hannibal” —sesitos vuelta y vuelta.
Pese a todo me trajeron LA PRECUELA pero no al empezar sino después de los postres. Se llamaba “Hannibal: el origen del mal” y olía muy mal de entrada. Recuerdo que la carne humana sabía mucho mejor antes. Incluida la de los sesitos. También recuerdo cierto sabor oriental con Gong Li. Probados los restantes platos nunca entendí el misterio de probar este y que en vez de menú anticrisis le deberían haber llamado menú de plena de crisis.
Maldito Bastardo 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|