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Críticas de "Los amantes del círculo polar"
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| 59 de 74 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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kafka
ciudadano del mundo (palencia) (España)
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Su valoración:  |
23 de Septiembre de 2006 |
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Medem viajó hasta Finlandia - hasta el Círculo Polar Ártico - para realizar su cuarto largometraje. La propuesta ahora es una historia de amor geométrico, circular, eterno, íntimo, secreto. Es la historia de Otto y Ana, Ana y Otto (Nimri y Martínez), dos nombres geométricos, que se leen igual hacia adelante y hacia atrás - como Medem -, que han convertido su vida en una sucesión de casualidades y su amor en lo más grande y secreto surgido de ellas. Y la película, narrada, se basa en la casualidad para a dos voces superpuestas y bajo el plano subjetivo de esteos dos amantes capicúas y hermanados, retroceder y avanzar, ir y venir, jugar con el tiempo y el espacio, solapando ensoñación y realidad. Una narración menos críptica, más diáfana, pero igual de compleja que en sus anteriores películas y dónde las metáforas y las imágenes vuelven a ser un elemento fundamental.
Medem hace una propuesta del amor como algo normalmente transitorio pero existente, solo inusualmente geométrico o perfecto (siempre maravillosamente infantil) pero como fruto de la casualidad, de la cual se extrae la eternidad del mismo, desde el preciso, hermosísimo y maravillosamente poético momento en que uno de los amantes se introduce en los ojos del otro. En los ojos vivos, muertos, del otro.
La vida es circular, el destino, la suerte y la muerte también juegan sus bazas en esta única rueda.
Medem recicla sus actores fetiche (solo sobrevive Novo, se incorporan Fele Martínez y, sobre todo, una gran Najwa Nimri) pero sigue en su cine personal, dónde ha creado un universo fascinante y de originalidad, y dónde sigue inquietando por muy interesantes cuestiones filosófico/existenciales que aquí, no obstante, son más asequibles, menos crípticas que en anteriores películas.
Quizás pierda Medem con esta gran película (una nítida y rotunda obra maestra en tres cuartas partes y una de las cimas del cine español de su época) adeptos de su círculo cinéfilo, pero ha ganado, obviamente, público. "Los amantes del círculo polar" no le debe nada a nadie, posee magia, fascinación, magnetismo y atipicidad únicas, resulta una asombrosa obra sobria y asequible siendo un admirable drama complejo. Es un Medem más maduro, completo, seguro y sereno. Pero sigue siendo un Medem osado que se marchó a rodar media película a Finlandia, al Círculo Polar, dónde en las noches de verano no se pone el sol, existe el sol de medianoche; igual que la fría Finlandia es el escenario del calor amoroso: dos hermosas y poéticas contradicciones plenamente emparejadas. Y es un Medem con su propio sentido del humor y sus divagaciones fantástico/oníricas tan llamativas como propias. Es un Medem imprescindible para el desarrollo cualitativo del cine español, un cineasta clave para el futuro, quizás el más atractivo de nuestro cine.
kafka 
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| 48 de 77 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Vivoleyendo
Huelva (España)
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Su valoración:  |
21 de Abril de 2007 |
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Antes de verla, le daba un voto de confianza. Me gustan las historias de amor profundas y complejas, de ésas que te estremecen. Pues ésta me estremece... pero de frío. Expondré mis razones:
-Las actuaciones no me parecen buenas. Todos los personajes me parecen fríos y acartonados. Los chavales protagonistas son poco creíbles y, a decir verdad, unos peñazos y pasmarotes a los que te dan ganas de sacudir para quitarles la diarrea mental.
-Las relaciones entre ellos son distantes. No me termina de dar la impresión de que se trata de familias, sino de extraños que se llevan años viviendo bajo el mismo techo sin saber casi nada unos de otros. Esos silencios prolongados de los chicos protas no me parecen poéticos ni misteriosos, sino absurdos. ¿Cómo esos niños se pueden pasar años enteros casi sin hablarse, pese a estar juntos muchas horas (yo no he conocido niños así, y he visto a muchos)? Menudo soserío. Y después, cuando van creciendo, se van volviendo inaguantables. A mí cada vez me interesaban menos sus avatares y sus desdichas, porque les notaba algo cada vez más frío, más alejado de mí. Me di cuenta de que me había desconectado por completo de la película, de que no me llenaba en absoluto, de que la historia ya no me decía nada. La frescura y la magia que pudiera tener al principio, se diluyó y se perdió. Sería por algo que veía en su actitud, por las inconsistencias de un guión que ya no sabrían muy bien cómo rellenar, la lentitud que no lleva a ninguna parte (que conste que a mí me da igual que una peli sea lenta, mientras me llene). Pero la cuestión es que me estaba aburriendo. Me gustan las películas llenas de sentimiento, cuando lo transmiten, claro. No hablo de sensiblería fácil, sino de auténtico sentimiento, que yo creía que me iba a encontrar aquí. ¿Dónde está? ¿Cómo se demuestra? ¿Con dos niñatos medio atontados que si les sacan un encefalograma, sale plano? Ya ni siquiera el drama de la pérdida que sufre el chico se hace creíble, no me llega. Seré muy ceporra, pero lo cierto es que me he pasado toda la película intentando sentir algo y apenas lo he logrado. ¿La culpa es mía? ¿Soy insensible? ¿Soy un bicho raro porque me emociono y vibro con otras películas, pero con ésta precisamente no?
Señores realizadores, la lentitud no tiene por qué ser sinónimo de aburrimiento ni de lejanía. Yo sentía como si estuviera sentada en mi casa y la pantalla del ordenador donde veía la peli estuviera en el Círculo Polar... Antártico. Ése es el único Círculo Polar al que para mí se reduce esto.
No sé, pero como película de sentimientos, deja mucho que desear. Con creces.
Y que conste que he intentado valorar algún aspecto bueno. Por ejemplo, las imágenes del principio donde se ve el sol de medianoche. Precioso. Los chavales que clandestinamente se citan en sus dormitorios, desnudos y nerviosos, bajo una ventisca. Eso también es bonito. Pero después todo se vuelve insustancial y el guión hace aguas. Sigo en el spoiler.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: En definitiva, me quedo con la primera parte, la de la infancia y la pubertad. El resto apenas merece la pena, porque cuando ya has visto a los protas con el mismo careto durante más de una hora, ya te da igual que se vayan al Círculo Polar o al Congo Belga.
Vivoleyendo 
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| 18 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Dragondave
Valencia (España)
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Su valoración:  |
12 de Marzo de 2006 |
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Fue acabar la película y despertar de un sueño mágico, un sueño polar, por supuesto.
Vi la película porque la gente hablaba bien de ella, pero no tenía grandes esperanzas, supongo que por el nombre me imaginaba la típica historia de amor cursi vista mil veces. Y si, va de una historia de amor, pero no cursi, sino poética, y desde luego nada de típica.
Un fabuloso guión y unos grandes Fele Martínez (que ya me gustó en "Tesis", sólo que yo lo descubrí más tarde que todo el mundo) y Najwa Nimri (que descubrí gracias a "El Método", lo que me demuestra que no veo mucho cine español, al menos hasta hace poco), pero sin duda por lo que la historia funciona es... por eso mismo, porque tiene una historia que contar, y muy hermosa, por cierto.
Como un círculo formado a base de casualidades vamos descubriendo la vida y la pasión mutua de Otto y Ana, dos personas, que al igual que su vida, se pueden leer de principio a fin y de fin a principio sin que se altere su significado.
Si piensas que ya nada puede sorprenderte dentro del cine y no has visto "Los amantes del círculo polar", cuando la veas cambiarás de opinión.
Sin duda esta película que el cine español tiene aún mucho que ofrecer, y si son películas como éstas... que sean bien recibidas!!
Dragondave 
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| 11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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pollack
valladolid (España)
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Su valoración:  |
17 de Septiembre de 2008 |
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Rezo por que el cine español siga haciendo películas como esta, es decir obras de arte.
Esta película levanta un romanticismo onírico, casi perfecto pero que todavía dibuja ciertos trazos infantiles. Los protagonistas luchan por un destino que consideran suyo y por fin lejos de las casualidades y coincidencias de la vida.
Los actores dan vida a los personajes, no se caracterizan sino que se transforman en ellos, todos están espectaculares especialmente Najwa Nimri.
Toda la película en si es una fabula preciosa, muy bien contada y magistralmente trazada en la pantalla. Sinceramente me parecen espectaculares algunos matices o elementos de la película que le dan cierta fantasía por llamarlo de alguna manera, como es el signíficado trágico que conlleva la aparición en toda la película de un autobus, cada vez que aparece algo en la vida de Otto cambia, o el simbolismo destructivo que tiene la gasolina en la película, el romanticismo que levanta ver un simple avión de papel aunque en algunos casos simplemnte nos depare una pequeña decepción.
Todo en la película resulta maravilloso, ¿a quién no le ha encantado la historia del abuelo de Otto y el piloto alemán?, o la simple pregunta de Otto al personaje finlandes ¿sabes esquiar cuesta arriba?, si es que con una simple pregunta Julio Medem nos ofrece una bocanada de aire freco, de saber hacer y de buen cine.
Con el mero reflejo de Otto en los ojos de Ana y esa última lágrima de amor Medem ha realizado la película más bella, romántica y maravillosa del cine español, dos amantes que abrieron su círculo bajo el poder del círculo polar y que cierran su propio círculo en aquel mismo lugar, tan mágico en el que el sol nunca se pone y donde el sol de medianoche ilumina hasta los encuentros más esperados.
pollack 
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| 14 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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irene
castellón (España)
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Su valoración:  |
5 de Abril de 2006 |
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Pocas veces se ve una forma de sentir como la de Otto. Una forma de sentir que debilita el corazón y a la vez lo refuerza, pero te sientes morir. Sólo he conocido a una persona capaz de sentir así, y todo es tan vívido que duele, todo tu cuerpo y toda tu alma vive y palpita como nadie se imagina que puede doler. Merece la pena conocer a alguien así, como también la merece ver esta película y saber que algo tan misterioso como una casualidad te puede llevar a pensar en alguien hasta el momento de tu muerte.
Un 10 claro, me se los diálogos de memoria.
irene 
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