|
| 42 de 46 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Servadac
Madrid (España)
|
Su valoración:  |
30 de Agosto de 2008 |
|
|
La mirada de Ulises es un viaje personal en el que “A”, director de cine, recorre el espinazo de la vieja Europa (los Balcanes) en busca de tres bobinas sin revelar que contienen la mirada inocente de los pioneros (en este caso, los hermanos Mannakis, primeros artífices del cine en Grecia).
Theo Angelopoulos, cuando compone sus películas, es pescador de perlas y maestro orfebre o relojero. Engarza, una a una, cada piedra gris e irregular en un collar que abraza la cultura de la vieja Europa, nuestra Europa. Primero fue el viaje, luego la duda y, finalmente, la nostalgia, nos dice un personaje. Una forma de arte total y milimétrica, grandiosa e intimista.
Abundan las citas y fragmentos literarios (‘In my end is my beginning’, ‘En mi final está mi principio’, de T. S. Eliot, es una de las frases con que empieza el recorrido), las coreografías y los bailes (Minelli, Donen), la tristeza. “A” reconoce el rostro de Penélope en varias de las mujeres con las que se cruza. Pero es tarde.
Algunas de las perlas de la cinta, citadas al azar:
- La estatua de Lenin, desmembrada, el tránsito pausado por el río, pasando de ser un símbolo de fuerza a pieza muerta de museo.
- Los cuadros vivos: muchedumbres enfrentadas; refugiados en la nieve; retratos de familia.
- El responsable de la filmoteca de Sarajevo (el inmenso Erland Josephson) recitando, en alemán, bajo la mirada de Bogart desde el póster.
- El día de la niebla.
“A” no puede ser otro que el propio Angelopoulos.
Los idiomas se entrelazan, formando un mar de singular riqueza. Aunque el lenguaje pueda ser también una muralla, la de la incomprensión.
Es difícil sentir con más intensidad la piel envejecida y estragada de todo un continente. Percibimos el dolor de la piedra en cada ruina, en cada techo devastado.
Si las fronteras son las cicatrices impuestas por el hombre a la naturaleza, jamás se ha visto un territorio tan lleno de remiendos y suturas, tan herido.
Querida Penélope, aguardemos ahora, tú y yo, a que llegue nuestro turno, igual que dos violines en la mesa del forense.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: En el arte, como en la historia (individual o colectiva), la mirada inocente no puede ser recuperada. Ítaca no existe más que en la memoria.
Servadac 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 28 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
kafka
ciudadano del mundo (palencia) (España)
|
Su valoración:  |
22 de Octubre de 2006 |
|
|
Película bendecida por el temible hisopo de la crítica internacional y/o nacional. Narra el viaje de un cineasta griego (Keitel) a su país natal y desde allí a varios países eslavos a fin de encontrar una vieja película perdida de dos hermanos pioneros del cine heleno.
Obra autoral, como es común a Angelopoulos ("El viaje de los comediantes"), e indudablemente incómoda, a contracorriente y de díficil y hermética entrada en la misma, dado su carácter altamente metafórico y simbólico.
Película irregular, con indiscutibles aciertos formales y conceptuales, pero también con baches o partes en los que no acaba de cuajar (cuando plúmbea cuando ligera, cuando retórica cuando diáfana, cuando pedante cuando necesaria), tiene en su debe no la interpretación en sí misma del gran Harvey Keitel sino su discutible y para mí errónea elección.
"La mirada de Ulises" dura casi tres horas y por todo lo apuntado y añadiendo su duración, es una película con multiplicidad de enfoques y niveles de reflexión: Angelopoulos hace un reencuentro con el pasado de este cineasta y a través de ello con sus emociones (la familia, los amores, las guerras de antes y las de ahora, los amigos, la política...), hace una reflexión sobre el Tiempo y los lugares -el Espacio-, sobre la Imagen cinematográfica y la búsqueda de la pureza y la inocencia de la primera mirada (la de los pioneros), esa mirada perdida, nebulosa, triste, limpia y llorosa como la situación actual de los Balcanes, y que acaba precisamente en la derruida y mítica Sarajevo. Angelopoulos hace un recorrido melancólico, ensimismado, a veces espectral, que novela el mismo estado de desamparo y desorientación, de desmembramiento y tristeza contenidas que el que lleva a sus espaldas el protagonista de la película.
¿Dónde habrá quedado sepultada y embarrada, entre tanta suciedad, la primera mirada?. Quizás solo ya en la mente y el alma. Lo que está claro es que estamos ante una hermosa película, con pasajes y parajes inolvidables (el metafórico transporte de la gigantesca estatua de Lenin, Danubio abajo y los últimos treinta minutos, sobre todo), y ante una obra que debe ser revisitada, analizada y vista multitud de veces con la misma calma como está rodada.
kafka 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 17 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
oricalco
Salamanca (España)
|
Su valoración:  |
19 de Octubre de 2007 |
|
|
Encontré casi por casualidad un ejemplar en DVD (de este director para mi un completo desconocido) y un momento oportuno para verla.
No me atraía en absoluto, no tiene un ritmo usual, comercial, moderno. Al principio prisas, estres, ansiedad por que pasara algo, y entonces tomé conciencia del tiempo, de la realidad que plasma la pelicula y de mí mismo.
Fueron unas vacaciones de mis "circunstancias" cotidianas para encontrarme conmigo mismo.
La perspectiva de la pelicula caló en mi y quise profundizar aun mas en ella. La mirada de Ulises, libro de Pere Alberó sobre la pelicula es imprescindible.
oricalco 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 16 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
Mik
Zaragoza (España)
|
Su valoración:  |
1 de Febrero de 2008 |
|
|
De las tres películas que he visto de Theo Angelopoulos (Paisaje en la niebla, El paso suspendido de la cigüeña y La mirada de Ulises), esta me parece la mejor. Este director escondido en la niebla del cine europeo, presenta aquí una historia Llena de tristeza y miradas perdidas. La historia de un director que emprende un viaje hacia la nostalgia y el recuerdo, en busca de 3 rollos de película perdidos.
Sobran las palabras para describir la magnifica actuación de Harvey Keitel.
La única pega que se le puede poner a la película, es que se puede hacer un poco pesada en algunos momentos, entre principio y mitad. Pero si se dispone de tiempo y se le da una oportunidad, es una película que va creciendo conforme llega a la parte final, dejando grandes momentos de cine.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Escenas para recordar hay unas cuantas...
-El viaje al pasado del protagonista, con su madre en el tren.
-La simbólica travesía en el barco con la estatua de Lenin, que me hace acordarme de la mano, en Paisaje en la Niebla.
-El eterno brindis con el amigo.
-Una escena en la niebla, solo oyendo lo que ocurre, sin poder ver nada mas que niebla.
Mik 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
| 7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
|
davilochi
Teruel (España)
|
Su valoración:  |
25 de Agosto de 2009 |
|
|
Bueno, creo que el título de mi crítica es suficientemente explícito. En mi opinión todo está trabajado de un modo que denota la labor titánica del director en cada escena, en el propio montaje y, por supuesto, en el guión. Un guión impresionante. Si para mi gusto esta película no se lleva el diez es por la lentitud de ciertos planos que hacen que la película se alargue en exceso, sin embargo creo que tampoco sería lo mismo si se acortaran algunos que estoy pensando.
Creo que es un film política y moralmente hablando conmovedor, fresco y profundo. Nos puede dar que pensar en torno a las esquinas del continente todavía por pulir, a la pervivencia de lo antiguo en medio de la modernidad, lo cual, no lo olvidemos, es el signo de nuestro continente. Esto es algo que Angelopoulos muestra a la perfección junto a la locura de la guerra (la escena de los enfermos mentales que salen de su hospital tras un bombardeo es magnífica... sin palabras) o el comunismo que, no lo olvidemos, llego a convertirse en una religión para muchos europeos (excelentes los planos de la estatua de Lenin transcurriendo por el Danubio mientras la gente la observa y se santigua arrodillada).
Yo la recomiendo encarecidamente. Angelopoulos nos muestra cómo los balcánicos han visto convertirse su tierra en campo de disputas y refriegas, quedando olvidados, relegados en un rincón poco perfilado del continente. Es hermoso ver como un hombre es capaz de cruzar las fronteras menos permeables de Europa y supera los obstáculos lingüisticos y políticos mediante buenas intenciones. Además el autor no se olvida de poner el toque dramático con algunas escenas. Creo que Angelopoulos hace el trabajo que Kusturica, por ejemplo, lleva haciendo veinte años desde un prisma tan diferente como interesante, aunque no más ni menos serio en las intenciones.
davilochi 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|