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| 21 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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burton
Santander (España)
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Su valoración:  |
24 de Septiembre de 2006 |
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No contento con estrenar en aquel año de 1957 su archiconocida y obra maestra "Testigo de Cargo" y su deliciosa e inolvidable "Ariane", Wilder estrenó también una obra menor aunque no exenta de méritos artísticos y comerciales como fue el "Héroe solitario", basada en la obra autobiográfica del aviador e ingeniero estadounidense Charles Lindbergh; "Lindbergh: mi vuelo transoceánico", quien fue el primero piloto en cruzar el oceáno atlántico sin escalas y con un avión monoplano de un sólo motor...
Un personaje bastante polémico en su época, sobre todo por sus reconocidas filias con el nazismo y los "partos selectivos"... algo que según cuenta la leyenda, supuso la negativa para el papel del actor en quien se pensó desde un principio John Kerr...
Lo cierto es que recibió bastantes palos el día de su estreno por parte de una crítica que le echó en cara la falta de profundidad en el perfil psicológico del personaje principal... algo que reconoció en parte el propio Wilder y que achacó al excesivo y rígido encorsetamiento del relato autobiográfico...
La película es una obra bastante bien hilvanada aunque dadas las mastodónticas dimensiones del proyecto, es inevitable que algunos aspectos relevantes se escapen al habitual control milimétrico del cineasta austríaco...
Concebida como una narración de aventuras, quedan excluídas las honduras psicológicas de un personaje al que se representa como un incansable aventurero ávido siempre de nuevas emociones...luchador de unos ideales que según él, transformarían la navegación aérea para siempre, y la comercial en particular...ya que por aquel entonces la incipiente era de la navegación aérea estaba limitada al correo postal y a diversas pruebas infructuosas hasta el momento en el campo del tráfico de pasajeros y mercancías...
Stewart atraviesa parajes inevitables como Nueva Escocia, San Juan o Terranova... hasta llegar a las costas de Irlanda ya en terreno europeo y finalmente a París...paisajes magníficamente retratados por la cámara en color de Robert Burks y J. Peverell, y una correcta banda sonora de nuevo a cargo Franz Waxman que en ese mismo año ya había compuesto "Ariane"...
Antes, viene el duro proceso de buscar patrocinadores para tal concurso...es como las típicas novelas de Julio Verne sólo que narradas desde la genial perspectiva del mago Wilder...
No es una obra maestra e incluso al final se hace un poco pesada, pero cuando finalmente el piloto aterriza en el campo de Le Bourget en París, nos sentimos miembros de esos 200000 franceses que le aclaman entre vítores o de esos 4 millones de compatriotas que le esperan allende el atlántico...
E N T R E T E N I DA Y C U R I O S A.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: En 1927, en el hotel Garden y a menos de un kilómetro del campo Roosevelt en NY, el piloto norteamericano de origen sueco Charles Augustus 'Slim' Lindbergh (James Stewart) aguarda en su dormitorio custodiado por su amigo y presidente de la Ryan Airlines Inc.,Frank Mahoney (Bartlett Robinson) la inminente salida hacia territorio europeo en la carrera por ser el primer piloto en cruzar sin escalas el océano atlántico..
Durante toda la cinta Slim (J. Stewart) no para de retrotraerse mediante recuerdos a modo de flash backs de innumerables anécdotas que en algunos casos fueron vitales para el desarrollo de los acontecimientos y que en otros los insertó Wilder para amenizar la trama...
Lo cierto es que la primera hora y seis minutos de metraje Slim se la pasa en ensoñaciones y recuerdos de cuando buscaba desesperadamente un patrocinador para su empresa... primero en la Columbia de NY, y más tarde en la Ryan de San Diego... donde finalmente le confeccionaron en 63 días aquel mítico avión bautizado como "El espíritu de San Louis"...
Y fue de San Louis, Missouri, porque allí vivía Slim y de allí se captaron los fondos económicos sufragaron la costosa empresa...
Así pues, en una desvencijada nave de San Diego y con un molesto perro en medio y el olor a pestosa y aceitosa fritura de pescado fue donde se construyó aquel monoplano de un sólo motor que con un peso de 425 galones de gasolina partió triunfante para París...33 horas y 33 minutos de vuelo...
En medio, un sinfín de anécdotas y recuerdos de un simpático Slim (pese a las críticas, ya que no se aprecian ni por asomo las tendencias filo-nazis... y sí la avidez aventurera)...; como aquel simpático comerciante de tirantes en el tren, el cura Hussman y su figura protectora de San Cristóbal... el alocado piloto de acrobacias y sus numeritos en conjunto por el país... su intercambio de una moto por un avión... esa mosca cojonera a bordo del monoplano...o aquella señorita que le prestó un espejo de bolsillo desde donde poder observar la brújula a bordo...
Una divertida y entretenida historia a lo "Cinco semanas en globo" de Verne...
burton 
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| 7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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manuel
Zürich-Varsovia (Polonia)
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Su valoración:  |
24 de Junio de 2009 |
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Aunque tengamos a un gran director y aun gran actor no es lo mejor de ambos pero eso no quita que sea una película entretenida y en absoluto llega a ser una película mala.
Es cierto que Wilder nos tiene mal acostumbrados con sus películas pues se puede tratar de comedia o drama siempre llega a una redondez absoluta en sus películas, una narración sutil y un dominio de la cámara sin igual.
El heroe solitario no es una de sus obras mejor logradas pero eso no significa que no haya momentos para recordar como por ejemplo todo el vuelo a través del Atlántico y el ver a una persona con su espíritu individual y luchador consciente de lo que pretende conseguir en la vida en contra de lo que los demás puedan opinar.
Esto digamos, es el espíritu principal de la obra pero es cierto que Wilder podría haber sacado más partido a este tema después de sus años de experiencia, es cierto que falta un poco más el perfil psicológico del protagonista.
El final está bien logrado, toda la tensión de cuando llega a Europa pero termina el viaje y ahí termina todo, me parece que Wilder no planificó bien toda la historia y narración, podría haber contado más cosas pues de esta manera se queda en una simple anécdota de aventuras sin mostrar la importancia del hecho para la aviación y sobre todo el espíritu de ese hombre que luchaba por lo que creía.
Agradable pero Wilder podría haber hecho algo más completo.
manuel 
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| 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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LeonNewman
Leon (España)
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Su valoración:  |
20 de Mayo de 2009 |
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Curiosamente, resulta mucho más entretenida la parte inicial de la película, con los preparativos del vuelo, que el vuelo histórico en sí. Y eso porque Wilder y su co-guionista deciden, en la primera hora, contarnos casi en forma documental cómo era el mundo de la aviación en 1927: sus riesgos, sus sueños, sus dificultades de financiación. Y, sobre todo, cómo se construía y probaba uno de aquellos frágiles cacharros. En la segunda hora, ya con Lindbergh en el aire, y para que no resulten muy pesadas sus horas de vuelo, nos aderezan el viaje con recuerdos de juventud del piloto, unas secuencias de humor a lo "slapstick" sonrojantes, impropias del Wilder, desgajadas por completo del espíritu sereno y heroico de la película.
Muy decente, como siempre, el señor Stewart. No era fácil, me imagino, meterse en ese cubículo en el estudio de California y hacer como que uno pilota sobre el Atlántico hablando con una mosca.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Y sobra, of course, el guiño vaticanista a esa medallita de San Cristóbal que, de creernos esta historia, fue el verdadero artífice del aterrizaje. Rouco Varela se rebozará de alegría cuando lo sepa: Wilder, un judío hereje con la líbido suelta y el mundo por montera, también tuvo su momento de epifanía.
Una intriga me recorre le cráneo: 48 horas de vuelo seguidas, un cubículo miserable y constreñido... ¿Por dónde el señor Lindbergh...? Ya me entienden. Esa imagen del gran piloto sacando el culo por la ventanilla sobrevolando Terranova acaba con cualquier imagen heroica.
LeonNewman 
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| 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Luis Miguel
Huesca (España)
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Su valoración:  |
11 de Abril de 2011 |
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No suelen convencerme demasiado las películas de este tipo, pero le di una oportunidad porque la dirigía el maestro Billy Wilder. Después de verla, sólo puedo decir que Scorsese podía haber aprendido mucho de él cuando rodó "El aviador". Porque, pese a ser considerada una obra menor del genio austriaco y uno de sus trabajos más serios, conserva por momentos ese peculiar sentido del humor que dota a su cine de auténtica personalidad.
Pensaba que su metraje podría resultar excesivo, pero lo cierto es que es el necesario. La primera hora se pasa volando (nunca mejor dicho) gracias a la habilidad de Wilder por explicar todos los problemas y pensamientos que tuvo el protagonista para realizar su proyecto. De este modo, logramos empatizar con el indiscutiblemente perfecto para el papel, James Stewart, además de comprender la magnitud de la proeza de Charles Lindbergh.
Pero la verdadera argucia del director queda demostrada en la segunda parte de la película, con ese Lindbergh realmente solo en su aeroplano y con el que compartimos, en primera persona, sus largas horas de vuelo.
Mi nota: 7,6
Luis Miguel 
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| 3 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Barfly
Madrid (España)
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Su valoración:  |
8 de Abril de 2009 |
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Poco me esperaba de este película de Billy Wilder, a tenor de la tibieza generalizada al respecto, y eso ni más ni menos es lo que me ha ofrecido; poco y tibieza.
Harvey está muy bien, como de costumbre, pero no hay ni un ápice de comicidad desenfrenada, ni de causticidad, ni de amargura, ni de volcánica crítica, ingredientes habituales de la filmografía de este monstruo del celuloide.
Sí una recreación fiel de la hazaña de este tipo. Y algún que otro momento muy medianamente divertido.
Pero la excesiva contención y el aroma de funcionariado que envuelve a casi toda la función me han aburrido, sinceramente, y dolorosamente.
Barfly 
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