|
Típica película para visionar en la sobremesa, ya que ante el peligro de echarte la siesta, siempre es mejor perderte un film de este tipo que uno trabajado de verdad.
Eso sí, es cierto que la obra tiene un encanto especial, seguramente debido a los bonitos paisajes con los que nos bombardean desde diferentes planos, aunque a veces parecen diseñados e insertados por ordenador.
El argumento avanza con altibajos, y nos encontramos con la tópica historia de enredos amorosos y de celos con una mala malísima que acaba perdiendo. Todo esto mezclado con leyendas de brujería y curandería, nos da esta película entretenida pero que va muy de más a menos. Un 3,80.
zé pequeño 
|