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Críticas de "El rayo verde"
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| 10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Lupo
Madrid (España)
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Su valoración:  |
28 de Junio de 2008 |
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El proceso creador de Eric Rohmer se pone en marcha cuando tiene una idea clara del final. Con esa brújula, construye la trama que desemboca en ese final.
En “El rayo verde”, a la protagonista le traza un camino oculto, por el que ella se mueve perdida la mayor parte del tiempo; una escondida senda acotada por señales misteriosas y aisladas: naipes en el suelo, affiches callejeros (taller: conócete a ti mismo), objetos de color verde, conversaciones ajenas sobre Julio Verne que ella escucha durante un paseo…
Delphine trabaja como secretaria en París. Sus planes de veraneo se chafan a última hora y, con enorme contrariedad, se encuentra con las vacaciones desiertas por delante. Una mujer sola en medio de la muchedumbre. Su soledad es inestable, asociada a una inquietud temperamental, una visceral forma de estar que no puede ser de otro modo.
En diversos episodios, como los de la reunión con amigas o la desenvuelta turista sueca, intenta llegar a los demás, pero no surge la corriente comunicativa; más bien chispazos y calambrazos, o vacío irrespirable.
Hay momentos de intensa aflicción que se sobrellevan recordando los versos de Rimbaud en la portada de la película: “Ah! Que llegue la hora/ En que los corazones se enamoren”.
Muy significativa la entrada en escena de un ejemplar de “El Idiota” de Dostoievski: el príncipe Mischkin, socialmente discapacitado, es sin embargo un inocente visionario, un alma viva, y recorre en su interior un camino profundo.
5ª obra del ciclo ‘Comedias y proverbios’, dedicado a retratar a mujeres inquietas, Rohmer no había escrito sobre ella previamente. Aquí dejó a un lado su habitual metrónomo, la férrea pauta de minuto y medio de película por página de guión, diálogos calibrados palabra por palabra.
Como en “La coleccionista”, donde permitió a los actores introducir aportaciones, en “El rayo verde” la actriz principal interviene en la construcción de su personaje, y así figura en los créditos: ‘Con la colaboración para el texto y la interpretación de Marie Riviere’.
En estrategia espontaneísta, la actriz dota al personaje de expresiva nerviosidad, un punto aturullada en ocasiones, aunque en el tramo final logra una intensa presencia cuando, al estilo romántico, la emoción interna de Delphine se acompasa con los fenómenos de la naturaleza.
Ahondando una vez más en la sensibilidad femenina, Rohmer filma una de sus películas más personales. En declaraciones a Liberation (3.9.86) consideró muy autobiográfico el tratamiento que hace de la soledad. “Delphine soy yo”, dice, como Flaubert de Madame Bovary.
(Rodada muy velozmente en el verano del 84, lo acusa cierta tosquedad de la imagen, acaso falta de más edición.)
(7,5)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Meticuloso, Rohmer quería que la toma del rayo verde para el jubiloso final fuese auténtica, aunque realmente consista en un destello esmeralda casi imperceptible. Su equipo lo intentó en Normandía y en diversos puntos del Atlántico, para conseguir finalmente la captura en Las Palmas.
Lupo 
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| 12 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Ludovico
Ávila (España)
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Su valoración:  |
20 de Noviembre de 2007 |
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Las películas de Rohmer deberían venderlas en los herbolarios, junto con las galletas integrales y los libros de Bucay: son progres, blandas, bienpensantes, amables, banales, educadamente sensuales, superficialmente cultas, llevaderamente filosóficas y tramposamente pseudopascalianas, y, por encima de todo, espontáneas y naturales... ¡faltaría más! Híbrido de Nueva Era y socialdemocracia postmoderna, paradigma perfecto de la subcultura light llevada al cine. Y aquí, El rayo verde como ejemplo modélico; con el dudoso mérito de haber construido el personaje femenino más estúpido que se ha visto en la pantalla en las últimas décadas.
Me pone de los nervios, ¿se nota?
Ludovico 
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| 5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Ennis
Madrid (España)
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Su valoración:  |
30 de Agosto de 2006 |
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Las películas de este autor son momentos de la vida cotidiana retratados con naturalidad y austeridad incluso, se centra en relaciones personales en las que podemos vernos reflejados en mayor o menor medida y el interés radica en ver cómo los personajes reaccionan. No suele haber conclusiones claras, pero se avanza y se llega a comprender a éstos.
En este caso nos describe por medio de Delphine y a manera de un diario, esos períodos que a veces sufren las personas cuando cunde el desencanto, desaparece la autoestima, se sienten solas y el contacto con los amigos sólo empeora las cosas, pues los esfuerzos de éstos por sacarlas de ese estado no hacen sino sumirlas más en en él.
El rayo verde simboliza el logro de estar en paz con uno mismo y con los demás, volver a alcanzar la estabilidad perdida.
Ennis 
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| 7 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Villano
Barcelona (España)
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Su valoración:  |
10 de Agosto de 2006 |
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Una de las críticas más habituales hacia Eric Rohmer es que sus personajes hablan como libros y no como personas. A causa de su manía por analizar, los textos le quedan demasiado académicos y supongo que por eso, en esta película, se fue por el lado contrario y optó por que fuesen los actores los que improvisaran las escenas para intentar conseguir esa naturalidad de la que a veces es carente el diálogo de sus películas.
Creo que la idea está bastante bien, sobretodo porque representa el hecho de que un director no se acomode e intente probar cosas diferentes dentro de su estilo, pero quizá hubiese ido mejor otro tipos de actores dotados para improvisar. Con sus gestos y su forma de comportarse consiguen que casi parezca que no haya cámara, no obstante el diálogo es demasiado insulso. Había momentos en los que aburría (e incluso exasperaba) el carácter de Delphine, la protagonista, demasiado pueril, dubitativa, sentimental, insegura e introvertida. La falta de talento para la improvisación no solo se nota por el inexistente fondo en el diálogo, además, como se ha improvisado a la torera durante todas las escenas, la protagonista acaba muy lejos de ser consistente y en cambio nos queda un carácter totalmente desdibujado. Personalmente opino que había ido mejor un término medio y que por lo menos la película tuviese algo más de sustancia porque nada se saca de personajes totalmente vacuos.
La reflexión que se aprecia sobre la soledad en el mundo moderno, lo de sentirse aislado a pesar de estar rodeado de gente (ese concepto tan celebrado años después en películas como Lost in Translation), la encuentro acertada, también el que nos muestre a la protagonista enunciando a ciertas convicciones personales por tal de poder ser aceptada socialmente, por eso se la puede aprobar, pero pretender ir más allá de ahí ya es hacer castillos en el aire. No es ni una crónica de la realidad social francesa (como he llegado a leer por ahí), ni una muestra sobre el mundo moderno (de los 80, claro). Demasiada trivialidad y demasiado no pasar nada, para que engañarnos: la película acaba se acaba manifestando como un tostón. Insulsa hasta decir basta.
Está tan discordante esta película respecto al resto de la filmografía del cineasta francés, que incluso la utilización de los espacios naturales, una de sus grandes habituales, resulta no ser tan evocadora como es habitual y no ayuda a aportar riqueza o profundidad a la puesta en escena. Hay algunos escenarios dignos de ver, como Biarritz, pero no se nota la habitual empatía que hay en otras películas como por ejemplo en Cuento de Otoño.
De todas las películas que he podido ver de Rohmer, el Rayo Verde ha sido la más inferior de todas. No aporta gran cosa, ni tampoco resulta entretenida. Quien quiera ver una buena película de Rohmer antes le recomendaría Mi noche con Maud o Pauline en la playa, ésta es una de cal.
Villano 
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| 5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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josejoseluis
barbera del valles (España)
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Su valoración:  |
1 de Octubre de 2007 |
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Como Woody Allen en Match Point, Rohmer nos da una pista muy valiosa sobre cómo interpretar esta película cuando nos muestra a la protagonista leyendo El Idiota de Dostoievski en la estación de Biarritz ( en el caso de Match Point era Crimen y Castigo la novela del genio ruso, y creo que cualquiera que haya visto el film de Allen sabrá reconocer las similitudes entre la novela y el film de Allen ). He leido algunas críticas y están bien; que si la soledad, que si Rohmer aburre, etc..A mi me gustaría penetrar un poco más y no quedarme en la mera superfície. Creo que Delphine ( el personaje principal ) , ya desde la primera escena, la del teléfono, se presenta como una psicótica, una idiota en su más estricto sentido; alguien que no entra en el juego del marco simbólico en el que vivimos ( de ahí quizás el sentimiento de soledad ) ; alguien que no hace más que exponerse ante los demás sin mesura (como el protagonista de la novela de Dostoievski ) , sólo hay que recordar los absurdos diálogos en los que siempre dice lo que piensa , lo que no le gusta ; mostrando sin parar lo más profundo de su ser sin pensar en lo impropio de ese proceder en una conversación banal. Pero lo bueno de la obra ( a mi entender ) es que en el fondo se da una visión positiva de esta, digamos, idiotez, pues se presenta como una forma de romper lo cotidiano, de rasgar el marco simbólico, de no aceptar lo que todos damos por hecho, no conformarse e ir más allá. Recordemos por ejemplo la siempre recurrida relción entre el genio y la locura. ¿No son los genios los que, en última instancia hacen "avanzar" a la humanidad? Y ¿no están todos los genios un poco locos? Un nueve para Rohmer.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Delphine no acepta la realidad ( el novio que no existe, por ejemplo) , es alguien que constantemente cree ver señales en la naturaleza ( Lacan diría lo real ) dirigidas a ella, como las cartas, el color verde, los anuncios o, como de hecho, el propio título del film,El rayo verde. Al final el grito de éxtasis al ver la gran señal que esperaba por parte de la realidad exterior nos confirma su psicosis.
josejoseluis 
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