Los logros de nuestro cine en diversos festivales a nivel mundial no representan y mucho menos serán la garantía para la difusión de la existencia de obras como la presente, que a su vez permita su exhibición masiva. Éste el embate de los directores mexicanos que a diario enfrentan con distribuidores y exhibidores, quienes apuestan todo por la opción holliwoodense y nada por lo nacional. Muy a pesar de lo anterior “El Clavel Negro” encuentra espacio en algunas salas destinadas al llamado cine de arte.
La satisfacción de pagar por algo con calidad incuestionable es contundente en muchos aspectos, comenzando por la historia basada en la resistencia de un embajador en territorio con disturbios internos a la injusticia y los abusos perpetrados por villanos en el poder, a través de la diplomacia que su puesto le brinda. El Clavel Negro es el testimonio de quien fuera el representante de Suecia en Chile, Harold Edelstam quien extiende el brazo a cientos de chilenos golpeados por la desestabilización socio-política vivida a principios de la década de los 70’s con el derrocamiento de Salvador Allende.
Continúa la construcción de una etapa difícil en la historia de Chile, por esclarecer los hechos y encontrar el castigo para los instigadores del horror y la tragedia de mucha gente.
Kate del Castillo: mujer persistente por demostrar el talento a cuadro, sorpresiva interpretación. Una carta fuerte a nivel publicitario en México.
Lumi Cavazos: Escasas apariciones en cine, discreción con calidad.
Dinamarca – México – Suecia, combinación extraña pero con logros trascendentes.
spoiler:
Increíble lo que puede representar una bandera dentro de un territorio, implica respeto y seguridad para inocentes ante el atropello de Pinochet.
Las agallas de Harold Edelstam son únicas, sacar la casta con el diálogo es un talento que no muchos tienen.