Me lo olía desde un principio, sentía que me la iban a meter doblada. Y desgraciadamente así ha sido, aunque sin consecuencias económicas. Desde el primer momento en el que ví el anuncio en televisión algo me olió a chamusquina en Edison.
A la hora de timar al espectador tanta cara famosa, mezcla de grandes actores veteranos y jóvenes con tirón, ayuda mucho. Pero no os dejeis engañar porque en el cartel aparezcan actores cómo el en ocasiones brillante y siempre decente Morgan Freeman (al que no le parece importar aparecer en bodrios infumables), por la sólida apariencia de Kevin "peluquín" Spacey, ni por el carisma entre quinceañeras del Timberlago y el musculado LL Cool J. De nada sirven, pues están a merced de un inverosímil y torpe guión, y en manos de un mediocre director al que los planos no le duran nunca más de 5 segundos y que es incapaz de contar la historia sin innovar más que redundando en los tópicos del género sin ningún estilo propio ¿Porque hacerlo mal no es ningún estilo no?
Análisis en frío de los personajes, adivinen ustedes quién es quién y llévense a su casa de regalo el DVD de la película. (Soy cruel, lo sé. En spoiler)
spoiler:
El poli malo maloso: Está tarado, no se sabe porque, pero le encanta torturar y hacer sufrir a los débiles. Con esos gustos tan convencionales era de esperar que acabara metiéndose en un follón, pero no problemo, tiene el apoyo de las altas esferas y licencia para hacer lo que le dé la gana. Podemos reirnos de él porque timberlago le toma el pelo.
El poli bueno indeciso que se convierte en héroe: Es cómplice presencial del crimen del malo maloso, así que tiene que hacer lo que él le diga. Está muy enamorado de su novia, pero resulta que a los polis guays de Edison se les tiene prohibido casarse (insertar aquí chiste aleatorio sobre homosexuales o sectas religiosas) Cómo es de esperar le remuerde la conciencia, hasta el punto de convertirse en un carnicero frío y sanguinario. Y eso que sólo le pedían dijese un par de nombres.
El periodista tocapelotas: Cara de pardillo, novia de toma pan y moja, trabajo de putísima madre, jefe super enrrollao. Y no va el muy memo y por escuchar un simple "gracias" en un juzgado, ya se maquina e inventa una trama de corrupción de la hostia en la ciudad. Lo gracioso de todo es que tiene razón y que las va a pasar muy putas por ello, se lo merece.
El mentor esquizofrénico: Este hombre afable y respetable resulta aburrirse mucho en su vida, una vida marcada por una enfermedad incurable que lleva a su personaje por la calle de la amargura, la esquizofrenía. Es capaz de ser simpático y super simpático en una escena, cómo pasar a ser un gilipollas capaz de despedirte de tu empleo o de tratarte de mala manera a la siguiente, y tan camaleónico cómo para volver a ser un tipo enrrollao que te ayuda con tus problemas, te da una casa y te relaciona con gente poderosa cómo para luego pasar a la siguiente escena, llamarle y que él ni siquiera te coja el telefóno poniendo cara de malo. Inexplicable, aúnque para esperpéntico el interminable baile que se marca.
El que nadie sabe quien es pero es más listo que el hambre: Si, ese tío con cara malo al que todos conocen y tiene contactos hasta en Marte, pero que luego resultar ser un tío enrrollaisimo que facilita el trabajo del periodista y resuelve como si nada la película.
Cómo secundarios los impagables "Jefe del malo maloso y del poli bueno indeciso que se convierte en héroe", "Alcalde comprometido lleno de mierda hasta las trancas" y "Novia del prota que asegura escenas sensibleras", y como telón de fondo y secundario de lujo la interesantisisisma y cosmopolitisisisisma ciudad de Edison. Anda que tiene delito inventarse una ciudad tan cutre y poco desarrolada como esta para acabar soltando las mismas memezes que se dicen en el resto.
Y por fín, THE END.