|
No voy a decir que es mala, porque si fuese sólo eso, vale. Pero hay un adjetivo que la define mucho mejor; ridícula. Y al llamarla mala estaría subiéndola de categoría.
Sin duda el buen promedio de nota del palomo cojo (porque pa lo que hay, lo es) se debe exclusivamente a que participa Paco Rabal, con lo cual queda demostrado que cuando uno se muere no sólo se es benevolente con sus actuaciones (del todo comprensible si se es bueno), sino que además con todos los truños en los que participara (esto se entiende menos). Así están las cosas. Parece que sólo se es el mejor después de muerto. Gente de categoría como Álex Angulo ahora parecen nadie comparados con Rabal ó Fernán Gómez. Espera a morirte Álex; lo vas a flipar.
El palomo cojo, además de contar con uno de los títulos de película más feo de España, posee también sin complejos un derroche de ridiculez, vergüenza ajena, pesadez, mamarrachadas y sandeces varias.
Luego, al igual que haría un crío que envidia al compañero de clase por tener mejores zapatillas deportivas, machacamos con ira a los yankis por hacer pasta con remakes de buenas pelis de otros países. Joder, pues hagámoslo nosotros también. Cojamos una buena película eslovena (por ejemplo), que sabemos que jamás tendrá oportunidad en nuestro mercado, y le sacamos la versión española. Es una idea en sucio; sin depurar... pero siempre será mejor que lanzar chorradas por tal de lanzar. A ellos les funciona. Infiltrados de Scorsese; mucha copia, mucha copia... pero ahí está. Y nosotros con quinientos mil palomos cojos que no hay un dios que se lo trague.
Si quieren descubrir Cádiz no lo busquen en esta película. Yo me ofrezco a enseñarlo, y acepto gustoso la convidá a la cerveza con su correspondiente tapita. El tabaco lo pongo yo.
Salgo barato.
JuanCádiz 
|