Hay nada que escoger, recorro los anaqueles del Blockbuster al cual suelo ir para encontrarme títulos de interés y temáticas comunes abordadas de otra manera que se olvidan del rollo melodramático de telenovela o la recurrente salida fácil del problema en cuestión.
Dentro de la sección Alemana me topo con “A media escalera” no dudo en rentarla y confirmo que en estos anaqueles donde hay muchos títulos ignorados por la muchedumbre se encuentran algunos con valor muy superior al que te ofrecen los carteles porteros y edecanes.
A partir de la reunión de dos matrimonios se desata una serie de confusiones y enredos entre Chris y Ellen, él esposo de Katrin, ella de Uwe, quienes resultan ser los más afectados en la situación que rehúsan afrontar con un perdón o evasión del hecho. Desde el punto de vista cómico se explora el sentir de cuatro personajes atrapados por la rutina y deseosos de una mirada halagadora y/o actitud diferente en el entorno del matrimonio. Andreas Dresen se encarga de imprimir todas las posibilidades desde el punto de vista femenino y masculino.
Cuando no hay motivación nos invade la apatía y cosas sencillas que valgan la pena como la música, puede llegar a ser tan perturbador que sin querer iremos haciendo muecas al músico, al chofer de un taxi, a la mesera de un restaurante y no disfrutar cada momento que nos ofrece la vida. El abismo de la depresión puede ser tan profundo como uno lo desee pero también está en nosotros el querer salir de él para encontrar la felicidad.
El país germánico hace gala de películas que no merecen el olvido y que suelen brillar gracias a la calidad que les caracteriza; a seguir rodando que quien lo sabe hacer, no se vale del marketing para la obtención del reconocimiento. Bien por Andreas Dresen.
spoiler:
Cuatro historias que hemos visto alguna vez, tres desenlaces cercanos a la realidad.
Katrin la esposa engañada que se dio la oportunidad de volver amar al marido confundido.
El marido un locutor que en su confusión sirvió como detonante para sacar a Ellen de una depresión prolongada.
Ellen cansada de un marido indiferente corre ese riesgo de la infidelidad ¿Gano o perdió? Yo pienso que gano, la vida hay que vivirla conforme a lo que nos hace sentir bien.
Uwe marido de Ellen que por su trabajo descuido mucho de su vida, remarcando que su obesidad y mal estado bucal entre otras cuestiones de mayor relevancia no le favorecieron, para retener a Ellen.