Síguenos a través de Facebook y Twitter
Tu página de cine
Críticas de "Relámpago sobre agua"
Relámpago sobre agua
Buena
Wim Wenders, Nicholas Ray
(1980)


Añade tu crítica | Ver por títulos
Ordenadas por:
Página: 1
[1]2>>
32 de 48 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Juan   Elche (España)
Su valoración: Notable 6 de Septiembre de 2005
Le he dado un 8, pero bien podía haberle puesto un 10 o un 2. Esta peli hace que esta web parezca estúpida.
Juan
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Tylercito   http://labobinadepandora.blogspot.com/ (España)
Su valoración: Buena 8 de Febrero de 2008
En La imagen pornográfica (y otras perversiones ópticas) se puede leer:

"(...) con la película de Win Wenders (Relámpago sobre agua) y con el snuff la cámara deja de ser la máquina para rehacer la vida, como quería Marcel L’Herbier, y pasa a ser la máquina para robar la vida".

Sólo por eso merece un 7.

... Eso sí, tanto un 10 como un 2 no dejarían de ser justos.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película) Ver todo
Tylercito
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Normelvis Bates   Suena Wagner y tengo ganas de invadir (Polonia)
Su valoración: Regular 29 de Enero de 2012
Quien ha pasado alguna vez por el trance de ver morir a un ser querido tras una larga enfermedad sabe que lo peor en estos casos no suele llegar en el momento de su muerte, sino mucho antes, cuando aquella persona empieza a dejar de ser quien fue y se va convirtiendo en alguien completamente distinto, cuando la enfermedad le consume y desfigura hasta el punto de borrar la imagen que de él teníamos y pretendíamos conservar. La muerte, cuando llega, es más un alivio que una tragedia, y viene muchas veces demasiado tarde, cuando la imagen de aquel a quien conocimos un día ha sido ya suplantada por la máscara del moribundo, ese impostor recién llegado a quien acabamos deseando no haber conocido jamás.

De hacer caso a lo que el propio Ray dice en una escena de esta película, “Relámpago sobre agua” vendría a hablar de un hombre que quiere encontrarse a sí mismo antes de morir. Roído por un cáncer de pulmón que lo estaba llevando al galope a la tumba, Ray habría aceptado exhibir públicamente la miseria física de su agonía ante una cámara, con la intención de fundir, en un último gesto de creador comprometido con su arte, su propia vida y el oficio que le había convertido en uno de los directores de Hollywood más admirados en Europa.

Ésta no es, sin embargo, sino una más de las muchas leyendas cursis que rodean el mundo del arte. Lo que hay aquí es una peli técnicamente pedestre, muy cercana en espíritu a la casquería con ínfulas de “Holocausto caníbal” y rematada con un asqueante cruce entre cine-club y guateque, en el que el equipo técnico de la película, entre risas y chascarrillos, se casca unos lingotazos a la salud de su ombligo en presencia de las cenizas aún calientes de Ray. Todo es jolgorio y cachondeo. Todos tienen a punto una frase digna de ser grabada en mármol. Que si actuar todo el rato le había mantenido con vida. Que si habría muerto antes de no ser por la película. Que si su muerte había sido su último trabajo como director. Qué coño, brindemos por él. Lo felices que están porque el fiambre les había durado lo suficiente para sacar unos buenos metros de celuloide. Qué chollazo el abuelete este, vienen a decir, y qué grandes artistas somos nosotros, que estábamos allí para sacar petróleo de sus células podridas.

Escuchad las patéticas autojustificaciones edípicas de Wenders y sus gimoteos de plañidera. Vedle cerrar los ojos ante un estertor de Ray. Vedle cotilleando sus diarios o paseando a su mona esposa para que se eche unos gallos. Aguantad esos ocho minutos en primer plano y a cámara fija en los que un anciano moribundo es espoleado a hablar entre esputos, toses, espasmos y canturreos enajenados. Recordad quién montó la película, contraviniendo la idea original de Ray, y se reservó el papel de narrador y coprotagonista, esto es, de heredero del legado del muerto. Entonces sabréis, sin ningún género de dudas, cuál es la auténtica máscara que muestra la película y quién el impostor que hay detrás de ella.
Normelvis Bates
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil.
ronaldeando   las palmas (España)
Su valoración: Notable 4 de Abril de 2008
Viendo los comentarios del director, Wim Wenders comenta antes del epílogo que no cree que haya otra película como esta, y ni siquiera cree que "Relámpago sobre agua" sea una película.
Totalmente de acuerdo. Intentar calificar este film es una osadía que no me apetece afrontar. Lo que humildemente quiero plasmar en la realización de este comentario (y en ese "Notable" que podéis ver) es la fascinación y admiración que emanan de mi persona al contemplar las narices que le han echado un grupo de personas para realizar esta obra verdaderamente diferente. Recomiendo fervientemente su visualización.
Esa última escena de Nick Ray pone los pelos de punta. Ese "corten" con el que concluye jamás se irá de mi cabeza.
ronaldeando
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil.
mientastanto   barcelona (España)
Su valoración: Regular 20 de Agosto de 2010
Wim Wenders estaba al tanto del magnetismo de Nick, testimonio de ello son las secuencias de Ray grabadas por el director, desolado por el cáncer, viejo como nunca y triste como un niño, Nick sigue siendo un enfant terrible. Pero además Wenders está también al tanto del encanto de la estética negativa, sabe muy bien que el jarrón más bello puede ser el que está roto y que la enfermedad y la nostalgia son muchas veces fotogénicas. Wim Wenders ha sido un mal novio, se ha casado con Ray sólo porque sabe que es guapo, porque su estirada silueta encorvándose involuntariamente quedará estupenda en algunos planos. Ay mi madre, de verdad, ¿Nicholas Ray como mujer florero? Esto no tiene perdón.

Lightning over water debía ser una película hecha mano a mano entre Wenders y Ray. Susan Schwartz explica cómo esta película se concibió primeramente en base a la recuperación del negativo del anterior film, We can't go home again. Por eso el título inicial era Nick's Name con la intención del director de hacer las paces con su filmografía.

Pero el film acabó en una versión light y salvando las distancias de lo que sería el Truman Capote de Eugene Hickock, Wenders se aprovechó igualmente de la debilidad de Ray. Impuso su voz en el film y justificó el proyecto a partir de la enfermedad y cansancio de Nicholas. Roman Gubern equiparó Relámpago sobre el agua con el snuff, testimoniando que con ambas la cámara deja de ser la máquina para rehacer la vida, y pasa a ser la máquina para robar la vida.

No contento con fastidiarle a Ray su última película, el tipo se cargó el montaje original del film hecho por Przygodda. Wenders dijo que cuando vio la película terminada en el Festival de Cannes no le gustó nada que estuviera rodada en tercera persona que no le parecía honesta. Así que la volvió a montar él solito y se puso de narrador, aumentando su presencia en el film y su pusilánime voz durante hora y media. Pocas cosas más patéticas debe haber en la historia del cine que este pequeño alemán leyendo con voz que se pretende profunda el diario de Ray. Y eso que las palabras de Ray son difícilmente rimbonbantes y da muy buenas razones para no querer morir, dice "quiero vivir porque echaría de menos el aire. Debe ser muy incómodo. Me pongo furioso si no puedo respirar, saborear y saludar" ¿cómo es posible que suene a filosofía barata en la boca de Wenders? Tiene ese talento, convierte en autoayuda pensamientos de lo más parcos.

En algún lugar leí que esta era una obra de amor al cine, se equivocaban. Wenders sí, ama el cine, pero el suyo sobre todas las cosas. Su mayor ídolo es él mismo y el resultado de algo así sólo puede ser una mala película.

Lo mejor: la canción de los títulos cantada por la entonces esposa de Wim Wenders, Ronee Backley y el cambio de texturas en la película, del 35 mm cinematográfico al video.

Lo peor: además de todo lo dicho anterioremente, la panda de buitres que brindan por Ray a su muerte.
mientastanto
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
[1]2>>
Añade FA a tus webs favoritas | FA en el Facebook | Recomienda FA a tus amigos/as | Preguntas más frecuentes | Politica de privacidad
© 2002-2011 Filmaffinity - Movieaffinity   Todos los derechos reservados.