El riesgo de intentar rodar al menos una película al año (en ocasiones incluso más) es obvio, y muy pocos pueden hacerlo. Ventura Pons lleva años siguiendo esta práctica, y la parte que he visto de su filmografía es irregular aunque su atrevimiento es siempre digno de elogio.
Esta "Barcelona (un mapa)", rodada pocos meses después de su anterior "La vida abismal", es una cinta muy teatral y que no creo que pueda gustar a mucha gente. Se limita a presentar a los personajes (correctos actores) dialogando y pronto cae en el aburrimiento, dejando pronto de interesar lo que pueda pasar a esta panda de seres urbanos y en principio de a pie, aunque llenos de topicazos.
La película intenta ganarse al espectador sin mucho éxito pero sin caer tampoco en el ridículo, hasta unos minutos finales en los que hasta eché alguna carcajada (ver spoiler).
spoiler:
Pero claro, cuando las confesiones finales de la película son que la mujer es madre de su hermano porque se tiró a su padre (general franquista), y que el hombre tiene poderes mentales para quemar cosas y se revela responsable del incendio que devastó el Liceo barcelonés; no nos podemos tomar la película en serio. Y es una lástima, más allá de su corto alcance.