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| 13 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Si decía que el trasfondo en “El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante” (Ídem, 1989) era la crítica a las clases sociales burguesas, en esta anterior propuesta de su autor, el mensaje que pretende transmitir es la crítica al sistema capitalista. Ya desde su inicio, Greenaway juega con un billete de una libra con la imagen de Newton. Esta puede ser la propuesta, donde continente y contenido están más equilibrados. Aunque los mensajes del director nunca son excesivamente evidentes, con esta propuesta se aprecia una clara vinculación catastrófica entre el arte (arquitectura o cine) y el dinero. Para Greenaway, el arte, a día de hoy, no deja de ser una mera mercancía al capricho de personajes impúdicos: Kracklite (Brian Dennehy ) no puede evitar, que sus socios italianos roben el dinero de su exposición de Boullée para financiar un mausoleo a Mussolini (como no, el director busca en el fascismo el mal mayor).
Por supuesto, el director mantiene en la trama todas sus manías: el adulterio, la comida, los desnudos, las conspiraciones, el voyeurismo, la muerte, las matemáticas y el sexo. Y mantiene una apuesta por los planos fijos en su mayoría alegóricos y con color; logrando una gran composición estética y equilibrada.
De nuevo Greenaway, consigue momentos de gran intensidad, puntuales, como siempre, pero de verdadero regocijo: como el travelling en el estudio fotográfico sobre las fotografías de la estancia en Roma de su protagonista o el desenlace final como fin del viaje al Infierno. Y esto unido a ciertos toques curiosos como las fotocopias de las barrigas (algo que llega a ser reiterativo y que con ello pierde validez), los planos generales de una Roma fastuosa y la impresionante partitura de piano permiten crear la obra más “austera” del director. Un oxímoron si hablamos de Greenaway.
Chagolate con churros 
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| 7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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umaestef
Zaragoza (España)
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Su valoración:  |
16 de Junio de 2006 |
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Es muy difícil valorar una película de Peter Greenway. Puede resultar envolvente para muchos y totalmente aburrido e irritante para otros. Esta fué la primera película que ví de él. La disfruté sola en una sala de filmoteca justo el día después de la muerte de mi amado abuelo.
Para mi fue un bálsamo, una especie de reconstituyente, yo tenía veinte años por aquel entonces (hace 15 añitos) y me relajó, me entretuvo y me maravilló. La he vuelto a ver en varias ocasiones y aconsejo verla en pantalla grande si es posible, ya que la belleza de las imágenes es desbordante, sin olvidarnos de la estupenda banda sonora de Wenders que crean un ambiente fuera de lo común. Durante el tiempo de la proyección estuve como en una burbuja, atrapada por la simetría de todos los planos, la grandiosidad de una Roma vista con otros ojos, y la estupenda interpretación de Brian Dennehy. Para mi un auténtico placer, pero totalmente de acuerdo con el anterior opinante. El cine de Greenaway en para verlo, mirar y disfrutar, y sobre todo verlo sin más cosas en la mente.
umaestef 
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| 7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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hansbrinker
Basauri (España)
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Su valoración:  |
26 de Enero de 2007 |
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El argumento de la pelicula no es que sea impresionante, un arquitecto ninguneado por todos los que le rodean, cada vez mas alejado de la realidad y claramente avocado a una locura que se prevé catastrófica para el. Pero no esta aquí la gracia de la película.Aparte de en la interpretación de Dennehy, ese gran secundario, y la de Lambert Wilson, que personalmente me encanta en ese papel de cabronazo, la gracia esta sin duda en como filma Greenaway Roma, una ciudad repleta de arquitectura magnifica, y que a pesar de que ha salido en muchísimas películas, estoy seguro que rara ve ha sido filmada así. La simetría de los planos, la fotografía de la película (las escenas de noche son impresionantes) y la música de Wim Mertens, crean un conjunto digno de ver.
Es, al fin y al cabo, una película “para ver”, de estas que a mucha gente, probablemente le aburra, pero para alguien que tenga cierto interés por la arquitectura, seguro que le llama la atención, sin duda, porque es una atípica película con una visión diferente a la que no estamos habituados. Yo le doy un 7,5.
hansbrinker 
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| 6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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CAUTIVO
MADRID (España)
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Su valoración:  |
22 de Marzo de 2007 |
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Te entusiasmará si te enamora Boullée y sus arquitecturas utópicas, la visión de una roma onírica y simétrica, la visión de la muerte como un drama que te conecta con las generaciones de artistas pasados... Yo amo a Greenaway y su capacidad de crear algo que no es sólo cine, es una obra estéticamente autónoma, más allá del relato argumental.
CAUTIVO 
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| 4 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
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Milena
Granada (España)
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Su valoración:  |
23 de Mayo de 2007 |
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Una vez más Greenaway nos muestra sus obsesiones con el arte, el dibujo, la escultura y la tan obsesión característica con la anatomía presentando una interminable serie de dibujos de vientres masculinos, de fotos de distintos vientres de estatuas romanas, de fotocopias dibujadas con las propias obsesiones y sensaciones ventrescas del protagonista.
También la caligrafía es otra de las obesiones de este director y aparece de forma muy prominente en esta película encabalgando la historia con una desahogante y supuesta correspondencia monológuica diaria del protagonista, un consagrado arquitecto estadounidense, con un arquitecto al que admira, el francés del siglo XVIII Étienne-Louise Boullée, precisamente para montar una exposición homenaje a este artista es para lo que ha sido llamado a Roma desde Chicago.
Greenaway busca incansablemente el orden, el equilibrio, la simetría, plano tras plano todo permanece perfectamente equilibrado y compensado y redondeado, como colofón, con la matemática y reiterativa música de Win Mertens. Un absoluto goce para los sentidos al que el argumento se le somete como un mediano pretexto.
Milena
Milena 
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