Una de esas películas que ningún niño debería perderse y que cualquier adulto encuentra un placer volver a encontrarse en una sobremesa.
Ni tiene un gran guión (y sí estruendosos fallos de doblaje en castellano), ni una historia demasiado sostenible, ni interpretaciones de Óscar, pero rebosa encanto por los cuatro costados.
spoiler:
El sueño de todo niño, cambiarse por su gemelo, cobra vida en esta deliciosa comedia en la que por casualidad dos gemelas que no sabían de la existencia de la otra, se conocen y urden un plan para reunir a sus padres.
Tiene escenas absolutamente clásicas, incluyendo el famoso Let's get together, o el reencuentro de los padres, aunque viendo a la guapísima Maureen O'Hara es inevitable saber que es imposible pensar que su ex marido aún sigue enamorado de ella.
Lo dicho. Absolutamente predecible, pero es una de esas películas que siempre disfrutas viendo aunque te sabes hasta los diálogos.
El remake de 1998, protagonizado por Dennis Quaid y Natasha Richardson, con Lindsay Lohan en el papel de las gemelas, quedándose lejos de la versión original, también es una película deliciosa.