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LO TRÁGICO, TEMPLADO
Versión de la novela corta de Zweig que también adaptó Ophüls, se ciñe más literalmente al argumento original: la niña de 13 años que se enamora en un instante y para siempre, con amor fatídico y sin esperanza, de un vecino seductor, mundano, quien a los ojos virginales de la niña encarna cuanto de atractivo y fascinador tiene la existencia. Como una Werther femenina, apurará hasta el final ese amor desdichado, y lo narrará en la carta con cuya lectura en off arranca el relato trágico.
Compuesta con formas sobrias, delicadas, estilo elegante, música suave, pausadas escenas de total silencio, interpretaciones profundas (mucho más la femenina), el espectador occidental, tal vez condicionado por el conocimiento previo de la versión de Ophüls, quizá espere que una historia tan exacerbadamente romántica, centrada en el extremo irracional del fenómeno amoroso, se sirva de formas expresivas más intensas, agitadas, incluso turbulentas, propias de la filosofía estética inherente al Romanticismo, y encuentre que la tonalidad adecuada sería por ello distinta a la escogida en esta película.
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spoiler: La escena en que, tras el último reencuentro, el escritor paga con disimulo a la mujer como prostituta porque no la reconoce, pese a haber sido vecinos de casa durante años en el pasado, y amantes después durante varios días, queda inverosímil.
Ophüls lo solucionó con astucia, endosando al hombre (que él cambió de escritor a músico) un cuadro de ofuscación mental, pero en esta versión el personaje, aunque autocomplaciente y algo fatuo, está perfectamente lúcido.
Archilupo 
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