La caída del Muro de Berlín parece, como muy bien refleja este film, algo lejanísimo, como si hubiese sucedido hace sesenta años, fue un hecho histórico que nos dejó cariacontecidos a propios y extraños hace solamente quince años. La Perestroika que fue muy bien acogida por occidente (porque al fin y al cabo venía a acelerar el proceso de descomunistización) terminó con la línea que dividía un mismo país.
El film de Becker es bastante fiable en cuanto a la narración de los hechos históricos: en Hungría (país que conozco bien) sucedió todo con la misma cadencia que en Alemania; el Camarada Lenin se fue de media Europa de la misma manera que en el film. Y todos los países del COMECON que esperaban con ansiedad la llegada del liberalismo, ahora se lamentan y recuerdan con nostalgia aquel mundo desaparecido, dejado en medio de algún estercolero como un gran elefante hinchado del que nadie se quisiera hacer cargo.
El film es digno de ver. Es sinceramente, junto a "Stalingrado", en mi opinión, la mejor producción alemana de los últimos tiempos.
Film absolutamente recomendable.
Como un día me dijo un viejecito húngaro: "¡Socialismo! ¡Qué mundo tan extraño!".
spoiler:
Muy recomendables son tres escenas, porque son sintomáticas de los países que vivían bajo la bandera roja:
1ª) Una vez caído el muro, Alex va a buscar al supermercado los pepinillos de marca socialista y se encuentra con estanterías vacías.
2ª)La estatua de Lenin pasando delante de la madre de Alex que contempla estupefacta cómo se pierde en el horizonte (y el ocaso del sol se convierte también en el ocaso del socialismo- aquí podríamos hablar tal vez de reminiscencias al "ocaso de los ídolos"-)
3ª) El cosmonauta héroe de la infancia socialista pasa a ser un don nadie de la era capitalista... Interesante dicotomía: ¿ser pobres pero en un mundo con héroes o bien ser pobres en un mundo pobre en valores?