Gore en estado puro, muy creíble y con escenas que ponen la carne de gallina varias veces.
Aunque la historia puede pecar de sencillez, el transcurso de la acción se realiza de forma
muy notable y en pocos escenarios sin tener nada que envidiar, más bien superando, a las cintas de terror que nos llegan de USA con temas muy manidos y personajes sin interés.
No abusa de los sustos facilones como hacen la mayoría de pelis de este género, más bien te atrapa en una atmósfera envolvente, cada minuto que pasa te absorbe y genera un ansia por saber qué va a ocurrir, quién es esa mujer, qué razones tiene para hacer lo que hace. Todo ello con imágenes brutales rebosantes de sangre filmadas con una naturalidad y realismo que más de una vez me han hecho soltar un Ayyy!, que me duele hasta a mí.
Soplo de aire fresco para este género, bastante recomendable.
spoiler:
Lo que no me gustó son algunas escenas cutres como el bebé saliendo de la boca de la protagonista o la muerte del gato, son prescindibles y nada sugerentes.
Por otra parte, a partir de la entrada en escena de los policías de la ronda nocturna decae enormemente, hay momentos desesperantes. Es absurdo que un policía que escuche un tiroteo en una casa entre con el niño detenido esposado a él impidiéndole el movimiento ¿PERO QUÉ ES ESTO? además le proporciona un arma, pues qué bien.
Más adelante, este policía que es asesinado por Beatrice Dalle se convierte en ¿zombie? y arremete contra la embarazada, ¿por qué?
No explican qué le sucede ni por qué la agrede. Es una pena que esa parte le reste calidad.