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Apariencia y realidad
La apariencia: una mujer respetable con un matrimonio felíz y un buen pasar. Pero además rubia, hermosa, delicada y elegante. Vale decir, un angelito inmaculado sobre la tierra.
La realidad: su imaginación y expectativas vuelan muy alto y ocultan los deseos más perversos. Fantasías eróticas ricas y diversas que su actual pareja evidentemente no cumple, y que los ha distanciado.
Catherine Deneuve representa entonces esa lucha entre la persona que supuestamente es y la que en realidad desea ser. En definitiva, la lucha por ser ella misma.
Su búsqueda es honesta y arriesgada, y no se desvía hacia lo material. Convive con la culpa igual que todo el mundo, pero al dejarse llevar por sus verdaderos deseos vemos un cambio en ella, es mejor persona y realmente felíz.
La buena reputación es conveniente dejarla caer a los pies de la cama, nos dice sabiamente Joaquín Sabina en una canción.
Excelente película de un Director evolucionado, que maneja con maestría y efectividad el recurso de la sugerencia, aplicado también al erotismo, y que en su momento habrá sido objeto de polémicas.
El final abre las puertas de la duda sobre lo que hemos estado viendo.
Polanski ha tomado prestados algunos elementos para su Lunas de Hiel (1992). Y salvando las distancias, quizá alguna película clásica del cine porno como Behind the Green Door (1972), también.
aleks 
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