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Cain Abel y Paul.
Ineficaz forma de contarnos la tragedia rwandesa. Es habitual que durante los grandes enfrentamientos armados, aparezcan pequeñas historias cautivadoras donde personas aparentemente insignificantes (por las razones que sea) cobran una relevancia gigantesca. Los guionistas son conocedores del atractivo de las mismas, y en algunas ocasiones, estas son llevadas a la pantalla grande. Esta es una de esas historias, la odisea de un solo hombre (Paul Rusesabagina) enfrentado a un régimen totalitario y brutal.
La película como casi todas, tiene pros y contras. Acierta al reflejar un panorama tan atroz como revelador de la conducta humana en su estado más primitivo y salvaje. Acierta al narrarlo desde la sinceridad y la objetividad, sin caer en el exceso, y sin banalizar la realidad. Acierta al mostrarnos ese drama, a través de los ojos de un Hutu (etnia dominante en ese momento), aunque este fuera, el mismísimo gerente de un hotel de lujo para extranjeros. Acierta al no utilizar el recurso de la violencia gratuita, incluso cuando debe retratar una realidad tan inhumana como el genocidio. Acierta con actores de gran nivel como: Don Cheadle y la menos conocida pero espléndida Sophie Okonedo.
En el apartado de los reproches, la palabra superficial es la que mejor refleja, el porqué de esta queja. En el relato se echa de menos un análisis más riguroso y profundo de la historia de ese pueblo y del auténtico porqué del conflicto entre las dos etnias. Ocurre lo mismo con el papel jugado por las fuerzas belgas de la ONU, no queda ni medio claro la causa de tanta desidia internacional. En cuanto al resto de personajes fundamentales, llama la atención su falta de calado. No es de recibo despachar con unos papeles tan planos, tan faltos de contenido a actores de la talla de: Nick Nolte o Joaquin Phoenix. La fotografía es más propia de cualquier reportaje de un "Informe semanal" que del tipo que iluminó "Vatel" o "Enemigo a las puertas", por poner solo dos ejemplos. La película si que sirve, como reflexión sobre lo inútil de la utilización del cainismo más salvaje, como base argumental del enfrentamiento entre étnias con diferencias practicamente inapreciables.
Max 
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