Una pareja joven que viven en New York, de donde es originario él, deciden pasar un par de días en París, en el piso que tiene ella. Este punto de partida que para muchas películas sería el inicio de un film de corte romántico, paradójicamente pondrá a prueba la estabilidad de la pareja.
La actriz Julie Delpy, dirige y protagoniza este film de aire sencillo, con facturación independiente que disecciona con cierta precisión y lucidez no sólo las relaciones de pareja en la actualidad, sino tambíén, las diferencias culturales entre dos países muy diferentes. Adam Goldberg da vida a Jack, la pareja norteamericana de Marion (Delpy), un tipo que se nos hace insoportable a los dos minutos de película debido a sus innumerables manías y neuras con que nos obsequia (tal vez, la directora quiere hacer una personificación de como se muestra su país fuera de sus fronteras).
Por otro lado, la realizadora nos ofrece una aproximación más personal y actualizada a conocidos films como "Dos en la carretera", pero huyendo de los tópicos que se le podrían suponer.
Más que mensaje lo que parece querer dejarnos la realizadora es una pregunta: ¿Hasta qué punto conocemos a nuestra pareja?. Evidentemente en el entorno habitual de cada persona es dificil averiguar cómo es realmente, y hay que sacarlo de su hábitat natural para ver como se comporta: es lo que sucede con Jack el cual fuera de la ciudad de los grandes rascacieles se siente como superman en Kripton: como uno más....o menos.
Por otro lado,
spoiler:
Jack se revela como una persona celosa, manipuladora antipática y posesiva. Mientras que él ha conocido a la Marion de Nueva York, que no es la Marion de París, el lugar donde creció, y mantiene amistades y amantes. Esta Marion parisina es mucho más independiente más segura de sí misma y mucho más liberal.
La visión de Delpy sobre la pareja actual, aunque con ciertos toques de comedia, es un tanto agridulce, ya que nos ofrece una especie de "anti-happy end" en el que el resultado final puede dar a entender una cosa pero la voz en off deja bien a las claras las verdaderas intenciones y motivaciones de ella, por lo que es inevitable ver el film con un cierto pesimismo, aunque algunos (o algunas) pueden que lo consideren realista.