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Luces de la ciudad (1931) (10.1)
Charles Chaplin se deja llevar por toda su maestría con esta obra. Una lagrima y una sonrisa nos brotan a la vez. El cine convertido en un bello cóndor volando por altas cumbres y mostrándonos toda su brillantez. Hermosa, poética, tierna, conmovedora e Inolvidable. Luces para la historia del cine de ayer y de hoy.
Juan_Diego_GP 
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