Refrito indigerible (aunque con fotografía mas decente) de la filmografía de Freddy Krueger, “En la oscuridad” y revival Monchitero sin Jose Luis Moreno. Imperdonable.
A estos de “Saw” les pone más los muñecos que a un friqui la colección de su serie favorita en eBay. Pocas erecciones cinematográficas en un género perdido que intenta remasterizar, estilísticamente hablando, las fórmulas trilladas que tan bien funcionaron en una época. La repetición y la copia condujo todo a la desesperación pero James Wan prefiere entregar un final calamitoso, propio de su franquicia exitosa en el box office, que redimir el genero como lo hicieron Hammer Films, un puñado de directores italianos, el poder la serie B y sobre todo el cruce entre comedia y terror tan característico en el cine de género norteamericano de los ochenta.
Aparte de los títulos comentados y esa guarrada de final* “Dead Silence” queda enmudecida y finalmente mutilada por gritar antes de tiempo.
spoiler:
*La comida cayendo en un cubito es lo más repulsivo de la cinta. Pero en la mano digo yo que salpicará algo. Hay que ser guarra y poco doña perfecta (pese a ser la muñeca perfecta) de poner un cubito tan pequeño dentro de alguien y encima no mancharse sin mirar dentro mientras hace de ventrílocua. Lo mejor es que al parecer ni se mancha ni la pillan. Pero para vergonzoso gana el final: tanto aguantarse el 'grito' el protagonista y al final es el más super-filo-gay de la historia del cine de terror. Ryan Kwanten se merece el premio a la peor scream queen de la década.