Parece a primera vista una película mediocre, típica comedia americana y un romance apastelado. Pero es todo lo contrario, una preciosa película que (ya he visto tres veces), donde se produce un cambio radical en la vida de una adolescente cuando se queda embarazada.
Humor, ilusiones, fracasos, dolor y mucha imaginación son los ingredientes de esta película con unas interpretaciones muy buenas. Destaca de manera increíble Steve Zahn, con un papel que le va como anillo al dedo (es el personaje que hace de padre del niño), aunque los demás cumplen perfectamente su papel, por ejemplo el que da vida Drew Barrymore.
El guión es conmovedor y divertido, a la vez que inteligente.
La historia está basada en hechos reales y tan bien lograda que en algunos momentos de la película te puede hacer llorar (si tienes sensibilidad, por supuesto).
Muy recomendable.
spoiler:
El principio un poco cutre y el final algo flojo, junto con la interpretación del padre de la protagonista, que deja un poco que desear.