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Cooper mordiendo el polvo!!
Es uno de los “western” más relevantes de la historia, por la confluencia en una misma cinta de un gran “contador de relatos” (Fred Zinnemann), una estrella ya consagrada en aquel tiempo (Gary Cooper), y una ambientación exquisita donde resalta la popularidad adquirida por la banda sonora (Dimitri Tiomkin). La película fue galardonada con varios Oscars, entre ellos el de mejor interpretación por el sublime y desesperante papel de Cooper, aunque perdió otros de gran relevancia.
La historia tiene además un trasfondo político, que trasciende la propia obra. La película fue rodada en plena “caza de brujas” (persecución por actividades antiamericanas) del senador McCarthy. Uno de los investigados fue el guionista de esta película, Carl Foreman, que lejos de ser defendido por sus compañeros en esta producción, tuvo que afrontar “solo ante el peligro” este desagradable contratiempo.
. El paralelismo con la historia de Foreman es más que notorio, y teniendo en cuenta que él es quién adapta estas escenas, a partir del libro de Cunningham, es inevitable comparar la situación del guionista, que también fue abandonado en un momento clave de su vida, e incluso se intentó prescindir de él mientras duró la investigación. Por En cuanto a la película en sí, lejos de su lectura política, se deben destacar dos aspectos que resaltan entre el resto. Uno es la revolucionaria manera en que se relata la historia, ya que se enmarca en un espacio relativamente limitado (son tres o cuatro decorados y exteriores) y en un tiempo real (la historia se desarrolla desde las 10:30 h. de la mañana, hasta el mediodía, justo el tiempo de duración de la película), lo que explica la constante inclusión de planos de relojes que ponen de relieve la angustia del protagonista.
El otro aspecto a resaltar, es la calidad estética de la cinta, donde destaca la labor del director de fotografía Floyd Crosby (uno de los grandes del cine americano de todos los tiempos), quien, a través de un magnífico trabajo de iluminación, logra recrear el estilo fotográfico de la época en que se sitúa la trama (hacia 1870), dando al film un sello de identidad que le distingue del resto de películas de su género.
Siendo estos dos aspectos los más destacables de una cinta magistral, sería injusto dejar de poner de relieve la actuación de un Gary Cooper, en plena madurez interpretativa, que a pesar de estar rodeado de unos secundarios de excepción, logra captar toda la atención del espectador e imbuirlo en un clima de impotencia y desasosiego, que sólo es comparable a su trágico y apesadumbrado papel en “El árbol del ahorcado”.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Es significativa, la escena final en que el personaje encarnado por Gary Cooper, tras su duelo con Miller, tira la estrella de sheriff con desprecio al suelo, como muestra de repulsa a los habitantes del pueblo a quienes permaneció defendiendo y quienes, sin embargo, se negaron a prestarle ayuda.
Por tanto la escena final del sheriff con la estrella, es susceptible de ser interpretada como una llamada de atención de Foreman, tanto a sus compañeros, como a los políticos que habían estado acosándole en aquella etapa.
Josey Wales 
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