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Bienvenidos a la experiencia más inolvidable de vuestras vidas
Érase una vez una puta de belleza suprema que nunca había conocido más amor que el que el dinero puede proporcionar. Una noche, gracias a un error, comenzó a vivir y pudo ser, al fin, ELLA.
Si en aquella época hubiésemos sobrevolado París, seguro que habríamos advertido un puntito rojo, el Moulin Rouge, lugar de encuentro de ricos y despreciables, de lujuria y desenfreno, de mujeres flacas, gordas, feas, morenas o de dientes negros con un objetivo común: atraer y distraer a los hombres con su escote desbordante, embutido en asfixiantes corsés, al son de la música. Pero una de ellas reluce con el brillo de un Diamante: Satine, una pelirroja de ojos azules, cintura de avispa y larga melena de tirabuzones de seda, que es la ambición de todos los clientes y fruto de la envidia de sus compañeras.
Entre la algarabía, el ruido, los colores y el sudor nace un amor prohibido, pues una cortesana no puede enamorarse. Christian consigue hechizar a Satine son su fe ciega en el amor y los hermosos poemas que le brinda en forma de canciones, las cuales están reconstruidas a partir de pedacitos de clásicos de nuestros días que dan lugar a una de las bandas sonoras más emocionantes y románticas que nunca he escuchado.
Aparte de un espectáculo visual de ensueño, sublime y minucioso, Moulin Rouge es la historia de amor más trágica y bella de nuestros días, capaz de arrancarles las lágrimas y hacerles sentir que lo único que importa es el amor, pase lo que pase, "come what may". Nos transporta a lo más humano de nosotros mismos, donde cada palabra nos delata y se clava como un dulce puñal. El tango de Roxanne para mí fue la parte más dura de la película, y no exagero si afirmo que sentía que el corazón se me salía del pecho.
Hay una persona muy importante para mí que odia con toda su alma esta película, y yo siempre le digo: "si eres capaz de superar los primeros desquiciantes minutos de ruido y caos, asistirás a la experiencia más inolvidable de tu vida". Nunca me hace caso, pero me da igual, porque la atracción que ejerce sobre mí este film se queda entre el sofá y yo.
Película de obligada visión. Cuanto más esperen a verla más se arrepentirán de que no les quede vida suficiente para poder repetirla una y otra vez. Cuanto más se ve, más gusta y más hace sentir.
Germán, qué maravillosa es mi vida desde que tú estás en ella.
Una_de_ellos 
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