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EEUU, un gran pais
Acabo de ver Sicko, otro documental de Michael Moore que trata sobre los servicios médicos en EEUU, o mejor dicho, los desastrosos servicios médicos en EEUU.
Resulta que Norteamérica es un país donde la gente vive muy bien y muy feliz. Pero al decir que viven muy bien deberíamos exceptuar los 50 millones de norteamericanos que carecen de seguro médico, esto es, que si sufren cualquier accidente, caída, tienen problemas de salud, etc… no pueden acudir a ningún centro sanitario para ser curados. Claro que luego también están los que si tienen seguro médico. Pero esto no soluciona mucho. Bueno, en realidad no soluciona nada. En primer lugar es realmente difícil conseguir este seguro, ya que en el caso de que padezcas o hayas padecido alguna enfermedad de las cientas que figuran en su lista, tu no podrás recibirlo.
Y en el caso de que seas poseedor de este, tampoco llegarás muy lejos. Miles de tratamientos, medicamentos o servicios sanitarios son denegados por razones asombrosamente estúpidas.
Y el problema real de esto ¿Cuál es? Después de ver Sicko se puede intuir fácilmente que este radica en el carácter privado las aseguradoras, es decir en el carácter privado del sistema sanitario, por el cual millones de personas quedan restringidas a un derecho tan fundamental como este.
En gran parte de la película el señor Moore viaja a otros países para comprobar sus sistemas sanitarios (entre ellos a Inglaterra y a Francia). Y como podemos comprobar, al igual que en España, en gran parte de los países de la UE la atención médica es gratuita y universal.
Incluso en el documental, Michael Moore nos muestra un interesante ejemplo: 4 personas (concretamente “héroes” en el rescate de las torres gemelas) viajan a Cuba para recibir una atención sanitaria que no podrían tener gratuitamente en los EEUU. En La Habana son atendidos, se les diagnostica su problema y reciben un tratamiento como el que cualquier cubano en su situación recibiría. Por poner un ejemplo, un medicamento absolutamente necesario para una persona que en EEUU vale 150 dólares, en cuba vale 5 CENTAVOS.
Por supuesto en USA, socializar el sistema sanitario sería una locura. Mejor que se quede todo como está. Que las empresas privadas se inflen de beneficios mientras la atención sanitaria esta reducida a una pequeña parte de la población. Claro está, muchos congresistas y senadores norteamericanos son monetariamente recompensados por su apoyo a un sistema de salud que asombraría a cualquier español (como es mi caso).
¿Y este es el país del bienestar y la felicidad? ¿Cómo puede ser EEUU ese país cuando un jubilado debe trabajar para comprar medicamentos, cuando millones de personas no pueden acudir a ningún hospital si tienen un accidente, y finalmente, cuando en ese gran país llamado EEUU, la atención sanitaria ni es universal, ni es gratuita?
boneslx 
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