|
El escritor maldito
Interesante y particular adaptación de algunas obras de Bukowski, personificado en su alter ego Henry Chinaski. Factotum recrea muy bien el ambiente de pobreza y adicción en el que se movía Bukowski, y que le dio fama de escritor maldito, condenado a sí mismo a autodestruirse en un afán por mantener sus principios de independencia artística.
El progresivo descenso a los infiernos de Chinaski se basa en sus ansias de libertad, en su obsesión por las palabras, por dar a luz su mundo interior; nada le llena, nada consigue darle la felicidad, y, como él mismo dice, malo será el día en que "me deje vencer por la fama, por las adulaciones y por todo lo que se mueve alrededor de la literatura".
Factotum, además, goza de un sentido del humor inesperado, que surge cuando menos lo esperas. Lo que cautiva de Chinaski es el sentido de libertad que guía sus pasos, aunque todos sepamos que no puede acabar bien, que una trayectoria como la suya, en un mundo como el nuestro, está abocada a la marginación, al aislamiento, a la soledad. Pero eso es precisamente lo que busca Chinaski: la libertad es poder crear tu vida, sea como sea, para poder saborear plenamente tu existencia, aunque sólo sea durante un instante.
Destaca, sobre todo, la interpretación de Matt Dillon, tal vez la mejor de su carrera. Consigue con sus gestos, sus andares y su abulia captar todo el espíritu del "escritor maldito". Los secundarios, como Lili Taylor y Marisa Tomei, también cumplen con creces. En fin, una película pequeña, una joya cinéfila para los espectadores más literarios.
juanantlopez 
|