|
Bajo el signo de Cain
Hace poco vi la película firmada por este mismo director y con el mismo par de protagonistas, Las otra cara del crimen, y ya me dio buenas vibraciones.
Con esta La noche es nuestra, Gray va unos cuantos pasos más allá y nos planta una sobresaliente película de género policíaco que rinde homenaje a obras tan dispares como Scarface, The French Connection, Carlitos Way y por supuesto The departed.
Sin un guion tan complicado o difícil como el de esta última, La noche es nuestra obtiene sus mejores resultados y cotas de emoción con el retrato duro y preciso de dos hermanos soberbiamente protagonizados por Joaquin Phoenix y Mark Wahlberg, bajo la batuta de un padre incorrupto (siempre correcto Robert Duvall) en un triángulo cainiano de gran calado emotivo. El hilo argumental que rodea este retrato familiar cumple, por su parte, con su objetivo de entretener y narrar con seriedad (y hasta genialidad en algunas escenas) a partes iguales. Mención aparte merece Eva Mendes, en una interpretación digna de nominación al Oscar secundario. Pena que la película haya pasado tan tan desapercibida por la Academia (algo difícil de entender dada su más que obvia calidad). Ojo también a la gran música de Wochiach Kylar (con reminiscencias a su obra maestra para Dracula).
Sin duda, una de las películas TOP10 del año.
Lo mejor: En contra de muchas críticas que he leído, que tildaban la película de frenética, a contracorriente o incluso excesiva, La noche es nuestra tiene, además del gran triángulo paternofilial protagonista, una base narrativa muy muy clásica (y hasta simploide si se quiere), sin mayores descubrimientos formales que, para mí, la engrandecen aún más.
Lo peor: En un momento de la película (que no diré cual), me pareció estar viendo de pasada a Rambo en Acorralado...
pablo 
|