Domingo 31 de agosto, 1:26 horas.
Vengo de una proyección de cine de barrio, dónde se ha proyectado este film de Jaume Balagueró. Mi trabajo es montar las pantallas para que la gente visione posteriormente las películas, y luego me marcho. Pero esta vez quise quedarme, me interesaba la película, por dos motivo muy relevantes: 1.) Era española 2.) Era de zombies. Simplemente quería ver como quedaban ambos factores unidos de la mano de este director (o de cualquier otro, claro).
Anteriormente ví noticias y me informé sobre la película. Lo primero que me enteré fué un video de youtube donde se veía una sala y ciertas muchachas gritando tanto que parecía que se le iba a salir la campana de la boca. "Buen punto", me arriesgué a decir. Seguidamente, acudí a mi viejo amigo cinéfilo para darme consejo sobre la misma, a lo que me respondió: "Ve la película por ti mismo, no tiene desperdicio." Y no, no la tiene. A estas fechas ya no la echan en los cines comunes, pero querido lector, si vas a alquilarla, lleva un buen puñado de palomitas, hazme caso, es lo mejor. Para hablar de esta cinta, me pasaré al spoiler, pero tranquilo/a, no hay ningún spoiler en la película.
spoiler:
Comenzamos con Ángela Vidal, un rol de una reportera realizado por Manuela Velasco, dónde encarna a la persona mas chillona conocida hace eones por todo el universo. Desesperante. Seguimos por pablo, tan conocido como nadie, ¿dónde aprendiste a sostener la cámara? Supongo que será rol de la película, la intranquilidad del muchacho.
Continuamos por el repertorio de vecinos. Primero está la mujer con su hija. Se le nota falta de normalidad a la niña, enferma (qué casualidad) que luego se convierte en zombie (por cierto, los zombies, que yo sepa, no se largan subiendo las escaleras). La mujer, nerviosa y patética cuando es atada a la escalera, que se espera a que suban para atacarles (¿Desde cuándo tienen inteligencia los "recién" zombies?).
La familia china es la que mas carcajadas me han hecho sacar. El momento de la explicación de cómo se cae el bombero desde el hueco de las escaleras es muy acertado, ni mortadelo lo hubiera hecho mejor (desde arriba, desde arriba). Luego hablan del padre, que está en la cama en su habitación arriba, porque no se puede mover. Si alguien ve al padre o la cama o restos del mismo durante el film, por favor, avisen al 091. Seguramente tengan el film equivocado.
El sudamericano es.. especial. Su muerte es muy patetica. El aspirante a médico, supuestamente tendrá sus indumentarias en su casa, arriba, sin embargo, todo su material aparece, por arte de magia, abajo y puede usarlo. Sobre el repertorio de la autoridad, el primer policia es el primero en caer, bastante gore por parte de la abuela (menuda abuela, parecía bailar una jota al moverse). El segundo es un intranquilo y amenazante chiquillo del tres al cuarto (menos mal que tienen que pasar un test psicológico ésta gente, que si no...). El único bombero que queda en pie (?) es un hombre que me llamó la atención en la película (Ferrán Terraza), e iba por muy buen camino. Pero hay una cosa que no entiendo... Cuando abren la puerta del 1º con el martillo... ¿Dónde va luego?... y luego lo vuelve a tener. Lo más curioso es que, cuando se queda en la puerta con un martillo tan potente para derribar una puerta o abrir un cráneo de un suave golpe, lo atrapan y convierten en zombie.
Para acabar, la sala última, está sólo Ángela y el cámara, el cuál se sube a una alcoba porque curiosamente se había abierto durante su paso por allí. Sube enfocando la cámara (qué haría él sin ella..) y desde un punto, da un giro de 360º despacio, para acabar en la cara de un chiquillo zombie (nótese aquí un susto de la gente).
En fin, acabo diciendo porqué le pongo 3 puntos. Uno por que no puedo darle menos. Dos por el efecto de las pupilas de ángela cuando están en visión nocturna. Y tres, porque gracias al propio maquinista, he visto aquí una grandísima comedia de humor español.
Si vas a verla, que sepas que vas a ver zombies españoles con escenas de "susto" mas que predecibles, y, como dice mi buen amigo, éstos no dicen "Groaur", sino dicen "Olé".