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SHHHHHHH!
Cierto, dar un nueve a una película como esta es excesivo, pero bueno, no hay nada más excesivo que la subjetividad, y criticar algo, sea lo que sea, difícilmente puede hacerse de manera objetiva.
Desde niño dos cosas me han dado pánico de manera enfermiza, de ahí que mi nota y crítica sean totalmente favorables, me temo que de las pocas que tenga la película: los enanos siniestros (lo sé, soy políticamente incorrectísimo, y mucho más si son siameses, pesadilla absoluta ya) y los muñecos (en especial estos, rollo ventrílocuo sádico).
Me encanta la saga Saw, me parece renovadora de un género que como éste está tan y tan trillado, por eso no pienso establecer el más mínimo paralelismo comparativo con ella, entre otras cosas porque esta película, lejos de provocarme ese asco tán estupendo y que tánto amamos los aficionados al gore light, lo que me ha provocado son hora y pico de estremecimiento puro, de vello de nuca erizado, de encogimiento y miradas cada poco atrás.
Si hay algo que me encanta del cine de terror es lo extremo, lo fuerte de las sensaciones que puede causar (recordemos que hay una generación que tardó mucho tiempo en ducharse tranquila después de ver la estupenda Psicosis- véase el original, que aunque la revisitación reciente me convence, ya era tarde para eso), cosa que extrañamente sucede con películas de otro género (puedes reirte mucho de un chiste, pero un cuarto de hora, y emocionarte y llorar con Kate Winslet despidiéndose de Leonardo antes de hundirle para salvarse ella, pero sólo un poco, y superficialmente). Con una película de miedo, no necesariamente estupenda, puedes pasar noches en vela, o con la luz encendida, orinándote durante horas por miedo a ir al baño y que el fantasma, vampiro, demonio, psicópata de turno te sorprenda en el pasillo. Pues bien, me temo que eso es lo que, ni más ni menos va a pasarme esta noche que acabo de ver Dead Silence... Mi factura de la luz crecerá un poquito y tendré que irme a la cama con las necesidades básicas bien cubiertas.
La película, nos guste o no, da miedo, mucho miedo... o al menos al que esto escribe se lo ha dado.
Tendemos a valorar el cine de terror en dos extremos, o por su originalidad (cosa difícil ya) o por su cumplimiento de las estrictas normas de lo canónico, de lo dictado. Dead Silence no destaca en ninguno de esos extremos, tiene muy poco de original y no es del todo la típica película al uso. Y desde luego no pasará a los anales del cine de terror por nada en absoluto, pero tiene escenas, escenitas,vale, capaces de helarle la sangre a uno sin usar recursos del todo manidos como el uso del volumen descomunal o el susto previsible (que también los tiene).
Lo mejor: Una historia normalita contada de manera normalita con actores normalitos ( y una Valletta guapa de morirse) pero que asusta y mucho.
Lo peor: Lo normalito se olvida con muchísima facilidad... Aunque tampoco es malo... ¡A ver si la estrenan pronto en España!
javieritos 
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