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Instrucciones para fabricar un amigo
Esa es la frase que mejor resume el argumento de May ¿quieres ser mi amigo?. Curiosísima película premiada en Sitges y dirigida por un tal Lucky McKee, un extraño híbrido entre terror estilo Carrie, thriller psicológico, sangriento gore y drama, salpicada por muchas gotas de un humor negro muy negro. Una especie de Amelié versión gore (como dice Iván Sainz) y algo de Frankenstein…
Estrenada en España en 2002 sin apenas publicidad, pasó sin pena ni gloria por las carteleras. Me llamó la atención pero la dejé pasar, hasta que la vi hace unos días. La película trata sobre una niña infeliz llamada May, que debido a su ojo vago tenía que llevar un parche de pirata (eso marca, eh), y los niños se reían de ella. May no tenía amigos, así que la pirada de su madre le regaló una horrorosa muñeca con la que jugar, a la que contarle sus cosas, una muñeca que nunca podría sacar de su urna de cristal porque era muy delicada. Así creció May, con la única compañía de su intocable muñeca, su única amiga.
Tras la breve introducción vemos a May, que vive sola, tiene un trabajo como ayudante de un veterinario, se hace su ropa y vive atada a su muñeca, a la única amiga que había tenido y se sentía muy sola, necesitaba que alguien la quisiera, no importaba si era hombre o mujer porque ella sólo quería sentirse querida. Así fue como se enamoró perdidamente de Adam, un estudiante de cinematografía que trabajaba de mecánico, pero no cuaja, “porque tía, eres demasiado rara”. Así que prueba suerte con Polly, su ninfómana lesbiana compañera de trabajo, pero tampoco parece que pueda ser la pareja perfecta.
Cansada de no sentirse correspondida un día tuvo una idea ...
-¿vamos a ser buenos amigos ahora que has visto mi congelador?
-Joder tía, ¡estás como una cabra! No pienso ser tu amigo.
Angela Bettis (hizo de Carrie en una serie televisiva, y participó en Inocencia interrumpida, La bendición y La masacre de Toolbox) está absolutamente impresionante. Es capaz de mostrar toda una serie de cambios de ánimo, personalidades y terrores.
En resumen, esta película tan rarita como su protagonista es un soplo nuevo para el panorama del cine del terror. No cuenta nada nuevo. Pero pica la curiosidad, es imaginativa y sorprendente. Si no tienes amigos, constrúyelos. Así de simple. Dedicada a todos aquellos que alguna vez se han sentido raros o sin amigos. Vean May y se sentirán aliviados.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: May, a pesar de ser una psicópata, en ningún momento pierde la dulzura, el candor, y siempre resulta deliciosa, no es más que la víctima. No importa que mate, es tan dulce que no pasa nada, además el asesinado no merecía la pena.
Tiene momentos verdaderamente inquietantes (como la escena de los niños ciegos y la urna rota de la muñeca), otros divertidísimos (los intentos de seducción de Polly, que parecen sacados de una línea caliente: “Hola muñeca. Estoy sola en casa con mi bata…”) y otros francamente desagradables (como la orgía de sangre final).
helen 
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