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"Él nunca se hizo mayor, fue el mundo el que envejeció en torno suyo".
El tercer hombre rebosa cine y belleza por los cuatro costados. El director nos narra al compás de unos incesantes acordes de guitarra como banda sonora la investigación acerca de la muerte de un viejo amigo del protagonista interpretado por Joseph Cotten, alcanzando altas cotas de maestría en escenas como la persecución por las alcantarillas, la conversación en la noria, las últimas palabras entre el protagonista y el policía británico, la delación del gato en la plaza solitaria...
El guión es sobrio y claro, perfecto para un film de estas características; los actores están todos a un nivel inmejorable (ah, si es que ya lo decía mi abuelo crispado: “¡los actores eran en mis tiempos mejores!” ), destacando para mi gusto a la guapa Alida Valli y al siempre fiable Orson Welles, que, como ya le pasó en “Un hombre para la eternidad”, aparece poco pero dejando su sello inconfundible de calidad: sobre todo me gustó su forma de interpretar la angustia y la desesperación cuando se ve atrapado y sin salida, ésto, acompañado del magnífico plano en el que sus dedos terminan por ceder al intentar agarrarse a la rejilla que es su única posibilidad de escapar de aquel atolladero termina por convertirse en la mejor parte de la película; por otra parte, tenemos un interesante dilema moral en el que se habrá de elegir entre la amistad y la justicia, entre la fidelidad o el altruismo, entre una traición a un viejo camarada o una traición a tus principios...
Resaltaré por otra parte la genial secuencia de primeros planos enfocados hacia los policías de los cuatro bandos vencedores en la guerra, a los que siguen intercaladamente fotografías de alguna callejuela vienesa de húmedo pavimento adoquinado con el silencio espectral de la noche, de esa forma crece la tensión sorprendentemente a la espera de que aparezca el criminal…brillante trato, pues, por parte del director y del director de fotografía.
De la última escena mejor no hablar, porque de ella supongo que habrán hablado casi todas las críticas al ser uno de los mejores finales de la historia del cine: bello, lento, sórdido, acompasado y triste; y digo supongo porque no me he leído las cuarenta y pico críticas ya puestas en esta insigne página web: señores y usuarios de filmaffinity, dejan ustedes el listón alto, pero ante películas como esta, que dan tanto sobre lo que escribir, uno no puede conformarse con sólo leer las demás críticas sino dedicar unas letras al menos como reconocimiento de esta obra maestra imperecedera.
Un saludo.
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