|
Estilo para lo convencional.
Fue la despedida del reconocido cineasta sueco Bo Widerberg y trata una historia bastante convencional: las relaciones más sexuales que de otro tipo, que se entablan en Malmöe durante la Segunda Guerra Mundial entre un más que lanzado adolescente y su nada esquiva profesora (Lagercrantz). O sea, la típica historia de iniciación a la vida, al deseo, el sexo y esas cosas. Ahora bien, Widerberg impregna de un estilo indiscutible y de una estética muy atractiva a la película, bien lograda de ritmo también, y que no cae nunca en trillar aún más lo trilladísimo que cuenta.
Queda, por tanto, una obra de evidente calidad, rodada con sabiduría y elegancia formal, dónde al final el adolescente acaba actuando y siendo adulto, mientras la adulta adúltera acaba siendo alguien desequilibrado e irracional, cercano a la adolescencia. Cosas de la vida, de la belleza de las cosas y de su reverso feísta.
kafka 
|