Cuando la ví, salí del Cine con una sensación de desasosiego que no recuerdo haber sentido nunca antes. Es impactante de verdad, siniestra y apocalíptica, y pionera en el empleo de la pertinaz lluvia como elemento lúgubre y claustrofóbico.
El reparto es magnífico, aunque sobran los acostumbrados gestos histriónicos y absurdos de Brad Pitt, totalmente fuera de lugar. Los personajes son inquietantemente profundos (Gwyneth Paltrow y Morgan Freeman están absolutamente geniales), la música de Howard Shore es excelente, como siempre, y la fotografía magnífica.
A mi modo de ver, sólo un par de detalles le impiden alcanzar la condición de obra maestra.z
spoiler:
El antiépico final redondea la película; no podía terminar de otra manera, y, además, es el único momento en el que luce un sol radiante. Un acierto tremendo.