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El último plano
El que esconde toda la malicia del film, el que me ha hecho darle finalmente un siete, ese es. Un plano que lleva al recurrente tema de que en la ignorancia está la felicidad, ya semejante desenlace, que no es el desenlace en sí, sino un detalle que se deja caer en el último plano con cierta maldad y cuestiona si ahora resulta no lo sabemos todo de uno de los personajes. Personajes que en su totalidad se tratan con suma claridad y sinceridad en el film, por lo que las sensaciones de fascinación que me provoca este último plano son aún mayores. Si realmente Muccino quería realizar eso que a mi me ha dado entender sólo me queda decir una cosa, MAGISTRAL.
Porque Muccino, conocido ahora por dar el salto a Hollywood con "En busca del melodrama", realiza con "El último beso" una película repleta de personajes interesantísimos que son tratados con total verosimilitud a los que se les otorga un campo propio de acción, se nos deja observarlos tal como son, les vemos pasar sus instantes más difíciles y los más bellos, lo que consigue empatizemos rápidamente con ellos y los recordemos con aprecio al acabar el film. Siendo un film coral como es, aunque la historia de la pareja que va a casarse tome más relevancia, no baja el ritmo en ningún momento, aunque para ello el director se exceda en meter musiquita de fondo cuando no debe o tirando por los caminos más convencionales, pero aún así estos los solventa con cierta elegancia y de una manera emotiva.
El eje central del film es la llegada de los protagonistas masculinos a la treintena y su visualización de un mundo que no les gusta y que no esperaban llegar a tener tan pronto, notando cierto vacío interior que les impide seguir en ese cómodo y rutinario mundo que se les presenta, pero del que saben algún día se podrán arrepentir por no haber actuado. Cada personaje toma una vía distinta, cada uno aporta sus diferentes visiones sobre el tema, de cómo escapar del mundo no están fácil como imaginamos y las responsabilidades nos acechan impidiéndonos alejarnos. Al mismo tiempo se nos plantea en el personaje más dramático de la cinta a una mujer de edad adulta camino de la vejez que está cansada de su matrimonio y decide iniciar una nueva vida con las consecuencias que ello conlleva
Momentos cómicos no tiene, aviso, es un drama romántico con un tono ciertamente más ligero que duro, pero que aún así sabe como llegar al espectador y hacer pasar un buen rato mientras sus protagonistas se plantean sus dudas vitales, las que al fin y al cabo todos algún día tendremos. Y encima se desmarca con ese plano final que apunta el cinismo y egoismo que tanto el film como nosotros tenemos escondido. Por cierto habrá remake, escrito por el caradura de Paul Haggis, que tiene pinta de bodriete y que ojalá haga crash en taquilla.
antonio1004 
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