Aunque soy del todo homosexual, o quizás por eso, siempre me ha fascinando el misterio de la mujer. La mujer como símbolo de liberación y oposición, la vagina como arma arrojadiza contra lo que se le ponga por delante. El poderoso personaje principal de esta emocionante intriga, aparte de estar soberbiamente interpretada por la actriz Carice van Houten, usa sus recursos de mujer para llegar a lo más alto, para inmiscuirse en los asuntos más peligrosos del régimen nazi y acabar enamorándose de quien no debe (o puede). El libro negro es una fascinante inmersión en esa etapa de la guerra, una liberación de lo más refrescante sobre la fuerza de las más bajas pasiones. Bravo por Verhoeven, por volver a la dirección con tan enérgico y apabullante (que nunca excesivo) filme.
spoiler:
A destacar la escena final donde Ellis/Rachel atornilla la cruz del ataúd con el colgante de sus padres, matando así al "malo" de la película. También resulta brillante la escena de la inyección de insulina, sobre todo por su cariz de thriller hollywoodiense. No aprenderá Hollywood, no.