Home page English language
Vota películas y encuentra recomendaciones según tus gustos OSCARS 2008 | Recomiéndanos | Pasos a seguir | Tours | Home | ENGLISH
Crítica de Maldito Bastardo a Inland Empire
Inland Empire
Nota media: 6,6 Buena
Año/País: 2006 /
Director: David Lynch
Reparto: Laura Dern, Jeremy Irons, Justin Theroux, Harry Dean Stanton, Jan Hencz, Ian Abercrombie, Julia Ormond, Scott Coffey, Grace Zabriskie, Bellina Logan, Amanda Foreman, Karolina Gruszka, Diane Ladd, Nastassja Kinski, Laura Elena Harring, William H. Macy
76 de 119 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Maldito Bastardo   Getafe (España)
Su valoración: Notable 3 de Marzo de 2007
El espectador y la actriz perdidos
La sala nº 5 de los cines Renoir de Plaza España podría formar parte del universo de David Lynch. Reducida como si de un alargado pasillo se tratase. Filas con la numeración cubierta con cinta adhesiva negra, compuestas por butacas tapizadas de tela violeta y una numeración ilógica: 3-1-2-4. Pese a que el espectador puede estar perdido por unos instantes todo es coherente: tan sólo hay que preguntar y contar las filas. Una vez sentado se debe esperar a que en la diminuta pantalla se proyecte la película.

El espectador también se encuentra perdido cuando visiona “Inland Empire”, cuando Laura Dern abre puertas adentrándose en universos paralelos y oníricos.
Tomine nos remonta a los inicios, cuando el cine era IMAGEN, cuando la FASCINACIÓN trasportaba al espectador a otro mundo, a otro universo dónde la MÚSICA se fusionaba con la proyección. El cine era así pero el espectador corría el riesgo de perderse. ¿Cómo entendería ese espectador un flash-black? ¿Cómo podría introducirse en una narración compleja como la de “La carreta fantasma” (1921)? Existía a veces una figura en los cines. Un narrador que explicaba al espectador lo que se proyectaba. Lo que era un sueño, un recuerdo, lo que formaba parte del relato y el porqué se encontraba en la narración.

Ahora el espectador no está perdido. No necesita de ayuda. El cine actual le ofrece una fórmula de fácil solución. Le muestra una suma simple: “dos más dos son…” y el espectador ha averiguado desde los primeros diez minutos la solución lógica al problema.
Pero Lynch es insobornable desde que se adentró a la deformación del subconsciente fílmico con “Cabeza borradora”. Podría ser el nuevo Tod Browning (“El hombre elefante”) o el moderno John Ford (“Una historia verdadera”) pero eligió otro camino, otra senda cinematográfica, otros riesgos, otro cine. Un cine inimitable que sigue los pasos, ahora en formato digital, de “Carretera perdida” y “Mulholland Drive”.

¿Tomadura de pelo? ¿Fascinación? ¿Qué hubiese pasado si Lynch no figurase en los títulos de crédito? ¿Si esa troupe de pedantes más falsos que una moneda de dos caras que siguen y aplauden su obra odiasen esta misma propuesta si la hubiese dirigido otro director? ¿Se es acaso ya un pedante por admirar el cine de Lynch?

Pero aparecen otras preguntas:
¿Dónde acaba la relación de un actor con su personaje? ¿Del director con su obra? ¿Cuánto debe durar una película? ¿Dónde debe encontrarse su final? ¿Dónde está el génesis del personaje? ¿Y si el actor no supiese qué papel está interpretando? ¿Si tuviese que encontrar a los fantasmas y el espectro que lo componen? ¿Con qué sueñan los actores? ¿No soñamos el resto de mortales con nuestro trabajo? ¿Dónde se encuentra ese límite entre realidad y ficción? ¿Existe el meta-meta-meta-cine? ¿No es acaso “Inland Empire” una cinematográfica revisión de Lynch de “Opening Night”? ¿De un reencuentro del actor con el origen de su papel? ¿Del descubrimiento del cine con el cine?
(El resto de la crítica puede contar partes de la película) Ver todo
Maldito Bastardo
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 Ver más críticas del usuario Maldito Bastardo
Ver más críticas de la película Inland Empire
 
(Puedes enlazar esta crítica en tu blog, en foros, etc. copiando y pegando la URL de la barra de direcciones)

 
Creative ZEN 4 GB (OFERTA LIMITADA)
Una pequeña maravilla. ZEN te pone todo un mundo de entretenimiento al alcance de la mano. Este sorprendente reproductor digital multimedia, del tamaño de una tarjeta de crédito y con una pantalla fabulosa, es la elección ideal para disfrutar de las canciones, películas y fotos que hayas descargado de tu biblioteca digital o de páginas web de todo el mundo. El ZEN, que dispone de radio FM integrada, incluye además una ranura para tarjetas SD, de modo que podrás añadir más memoria (y más diversión) cuando quieras. Si estás listo para un mundo de entretenimiento, estás listo para el ZEN.
 
Precio: 99,00 €
 


Añade FilmAffinity a tus webs favoritas | Preguntas más frecuentes | Política de privacidad
© 2002-2008 Filmaffinity - Movieaffinity   Todos los derechos reservados.