|
Nada nuevo pasa en las Vegas
Cuando metes en una película a un sieso como Ashton Kutcher y una veteranilla como la Cameron la cosa puede terminar en tragedia, pese a tratarse de una comedia.
El Ashton hace un papel de un pasadillo, poco responsable, que conoce a la trabajadora, responsable y recién dejada por su novio Cameron en un viaje a Las Vegas.
Copiando un capítulo de los Simpson se cogen una cogorza y al otro día amanecen casados.
El tema carece de importancia pues se pueden descasar y ya está, pero en el colmo de la casualidad, cuando se despiden el chico coge una moneda que se ha dejado ella en una maquina tragaperras y ¡Zas! van y les tocan 3 millones de dólares.
De este hecho tan estúpido nace la película. Y que decir, la cosa no mejora ni lo más mínimo, empeora, empeora y sigue empeorando y empeorando hasta llegar al desastre más total y visto.
Ashton va de guaperas toda la peli, con expresividad nula y la Cameron que ya no es ninguna chavalita, se tira toda la peli intentando que pensemos lo contrario. No pegan ni con cola, demasiados años separan a ambos.
Se ve con facilidad infinita, pues desde luego que aparte de las musarañas no piensas en absolutamente nada viendo una comedia romántica del montón, no ofende para nada a la vista, ni creo que pretenda nada, así que vosotros mismos, se puede pasar hasta el rato.
El cuatro se lo meto por lo supervisto que está todo, comedilla irrelevante.
antipseudo 
|