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Ciudad olvidada por Dios
A través de la visión del protagonista, Buscapé, vamos conociendo su vida y la de los líderes de esta ciudad. Unos líderes movidos por el egoísmo, la ambición, la crueldad y la venganza. Son pequeños dictadores.
Pero Buscapé no es como los demás, quiere estudiar y le gustaría convertirse algún día en fotógrafo profesional. Sueña con una vida fuera de la favela.
Crueldad, venganza, poder y sexo van de la mano en esta ciudad que parece olvidada por Dios y por la autoridad que incluso se ve implicada en muchos de los asuntos sucios.
La dirección, en la que la cámara en mano es la predominante, dota a la película de un estilo cercano al documental, en el que se transmite autenticidad. Una realidad en la que no hay tiempo para lamentaciones, donde hay que superar todas las dificultades a base de violencia. Es la ley de la jungla, la de la supervivencia, en la que el más fuerte gana.
Con un montaje trepidante, el film tiene un ritmo frenético, alternando las diferentes vidas de los protagonistas, narradas de forma independientes, en la que en cada tramo se cuenta la vida de algunos de los personajes.
A destacar también la fotografía, que aporta el tono perfecto, en la que predominan los tonos ocres, como si la película estuviera quemada.
El film destaca por la verosimilitud de la historia, resultando sobrecogedora en muchos momentos.
El único pero es que hay tal cúmulo de situaciones dramáticas que pueden llegar a saturar, pero esto se olvida por el tono tan crudo y por una ambientación de lo más realista.
En definitiva, película social, dura y violenta, que es de visionado obligado para todos aquellos que gusten del cine con mensaje.
Necesaria e imprescindible
david dunn 
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