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Un FPS: First Person Suffering
REC es una experiencia nueva en el género del horror. La trama, esto es un hecho, está muy vista. Historia de zombis caníbales con tintes gore (muy leves, eso sí) y grupo de variopintos supervivientes que luchan por ver una vez más la luz del sol. Lo diferente es el enfoque.
La película nos pone, sin muchos quererlo, en la piel del sufrido cámara de esta historia. Y he ahí su acierto.
REC empieza rápido. Empieza fuerte. Y marca. O la amas, o la odias.
Tiene buenos sobresaltos, si bien algo predecibles algunos (los menos). Esto, mezclado con el hecho de sufrirlos en primer plano, suponen un efecto realmente aterrador, aunque en ciertos momentos podría estar más conseguido. No obstante, el mayor miedo que infunde REC es precisamente que nunca se llega a ver muy bien qué se acerca a nuestro sobrecogido pellejo.
Refleja muy bien el horror de los protagonistas, que están en general correctos en sus interpretaciones, aunque sin desbordar tampoco, (especial mención para la protagonista, que hace bastante bien su papel, transmitiendo el nerviosismo y el pánico de su situación).
Ahora bien, no todo son elogios. REC brilla con luz propia en su planteamiento. La vista en primera persona de la situación consigue meter al sorprendido espectador en un auténtico FPS. Sin embargo, este efecto, muy favorable para lograr que el espectador se sumerja en la trama, tiene un inconveniente: la propia trama. REC tiene una historia que peca, al final, de incoherente. El espectador no logra atar cabos, y eso, tras una traumática experiencia, suele restar puntos. Una auténtica lástima, porque estoy convencido que se podría haber limado.
Los amantes del buen cine de terror (entre los que me incluyo) están de enhorabuena con esta película. Tiene un punto de vista (y nunca mejor dicho) muy novedoso en el género, aunque no despunta con una historia bien hilada. Sin embargo, eso no es excusa para pasar miedo.
Ojo con la nueva versión que ya están horneando en Hollywood.
Pliskin 
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