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Gibson:"No mostré ni la mitad de las cosas que leí. Leí acerca de una orgía de sacrificios"
Este film ha sido objeto de muchas polémicas, en torno a la veracidad de lo expuesto por Gibson. Muchos críticos de cine, eruditos de la cultura Maya, expertos del lenguaje Maya, activistas indígenas y nacionalistas heridos en su orgullo, se han dado a la tarea de alertar al espectador de la película, sobre los errores de argumento de la trama – actitud que me parece muy sabia –, sin embargo, no pueden exagerar los hechos, recuerden que están frente a una película de ficción, no frente a un documental de History Channel.
No podemos pretender que el séptimo arte se apegue por completo a la realidad, ya que lo agradable de la ficción es precisamente esa imaginación que logre crear nuevos mundos. Qué tiene de importante, que los mangos no hayan llegado a América en ese momento, en el lugar que Gibson los coloco están muy bien, adornan el rodaje. Que la civilización Maya desapareció aproximadamente en el 900 ec, seiscientos años antes de la llegada de los conquistadores, y ustedes creen que el director del rodaje no lo sabía – radicales recuerden que probablemente ustedes no sean los únicos que tengan acceso a Wikipedia –. Que muestran a los Mayas como una tribu sangrienta y desvirtúan a nuestros antepasados, es lamentable, pero es así, es una realidad, quien lea sólo un poco sobre los Mayas se dará cuenta de que no eran unos boy scouts, pero despreocúpense, que los colonizadores fueron más sanguinarios, violentos y déspotas
En fin, para no alargar más este cuento, les recomiendo el film, tiene muy buen ritmo, las actuaciones no son de las mejores, pero verdaderamente están muy bien logradas. Disfruten de la película, ya que para eso es el cine, para pasar un rato agradable.
Fellini 
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