A estas alturas cualquier fan de la comedia romántica que se precie sabe quien es Nancy Meyers: una señora que durante toda su carrera cinematográfica solo ha hecho comedias románticas, dirigiéndolas, escribiendo sus guiones y produciéndolas junto a su marido... y las pocas que hace, las hace realmente bien. Se ha ganado su reputación a pulso y, al igual que Richard Curtis, se ha convertido a estas alturas en un referente de este "apestado" género por algunos pomposos cinéfilos. Muchos grandes actores desean participar en sus cintas (veasé Kate Winslet en la fabulosa "The Holiday", Jack Nicholson en la divertida "Cuando menos te lo esperas" o Meryl Streep en la recién estrenada "No es tan fácil") ya que sabe sacar todo el jugo a las actuaciones, comprendiendo que es el carisma de los personajes y su interacción lo que elevan a una comedia romántica (inolvidable el personaje de la enamorada Diane Keaton en "Cuando menos te lo esperas", cinta por la que fue nominada al Oscar a mejor actriz).
Pues como esta mujer es un seguro para los fans que disfrutan de las buenas cintas románticas (como es mi caso), esperamos cada una de sus películas como agua de mayo y cierta expectación, ya que suelen ser un soplo de aire fresco (porque confesémoslo... la mayoría de las comedias románticas suelen ser muy maluchas y tontas, pero las de Meyers tienen un toque que las hace superiores).
Todo este rollo que he soltado sobre la cineasta ha sido simplemente porque en este remake de Disney se nota afortunadamente el sello de Meyers (aun siendo su debut y teniendo ciertos defectos que más tarde corrigió en sus posteriores trabajos). Es recomendable si le han encantado todas las películas de Meyers (les aseguro que sería raro que esta fuera una excepción). Se trata de una revisión del clásico de Disney "Tú a Boston y yo a California", una cinta de enredos divertidos con un toque romántico (por la historia de amor de los dos adultos), y la verdad es que dentro de su género es buena en lo suyo:
spoiler:
Un par de gemelas son separadas de bebés tras el divorcio de sus padres, lléndose cada una a vivir con uno de los padres y desconociendo la existencia la una de la otra... hasta que 11 años después coinciden por accidente en un campamento de verano. A partir de ese punto el argumento da para mil y un enredos en los que las gemelas tratan de tomarles el pelo a sus padres, intercambiándose, intentando que se reencuentren, etc. Es cierto que el argumento es totalmente inverosímil (¿qué padres serían capaces de hacer algo así?), pero la cinta no trata de ser creíble sino agradable... cosa que logra. Está orientada principalmente para el público infantil siendo una cría su protagonista (una debutante y peque Lindsay Lohan en su único papel destacable hasta ahora: un doble trabajo como "gemela pija" y "gemela macarra"), pero también resulta disfrutable para todo tipo de público.
Reconozco que esta revisión no aporta nada realmente novedoso en su argumento (es igual de divertida que la original... y también igual de tonta). No deja de tener momentos o diálogos excesivamente cursilones y pastelosos que echan para atrás, pero son más los momentos divertidos (algunos tomados de la original con el añadido de nuevas situaciones que incluso mejoran la cosa) y entrañables que nos ofrece. La realización es sencilla pero aceptable haciendo a la película algo dinámico y fácil de digerir, tiene una ambientación agradable, la banda sonora es magnífica y los personajes aun siendo algo estereotipados e incluso caricaturizados explotan su potencial humorístico y sentimental (me atrevería a decir que las actuaciones son mejores que en la original). La verdad es que se hacen queridos todos en su mayoría.
Quien más destaca es la fallecida Natasha Richardson; un gran descubrimiento para mí a partir de esta película (para nuestra generación su personaje es simplemente "LA MADRE" de todos), encantadora desde su primera aparición hasta la última, recuerdo que me cautivó la chispa de esta infravalorada actriz. Ver esta película es el mejor homenaje y recuerdo en su memoria que se me ocurre.
La verdad es que "Tú a Londres y yo a California" tiene sus defectos (básicamente en algunos diálogos del guión, algunas situaciones excesivamente curisis e inverosímiles y algunos momentos en los que ambas gemelas resultan un tanto engreídas y repipis), sin embargo tiene un buen reparto que comparte una gran química. La cinta sabe transmitir esa sensación de "buen rollo" (Disney + Meyers... que quieren que les diga), y también transmite en muchos puntos la ternura y la sutileza del romanticismo o la diversión de la trastada infantil.
Sí, es tonta... ¿pero deja por ello de ser agradable y disfrutable?. La respuesta es no.
Lo mejor: Natasha Richardson (un ángel. Una delicia verla en todos y cada uno de los fotogramas en los que aparece).
Lo peor: Algunas frases tontas y cursis soltadas por los personajes de Lindsay Lohan.