La que más me gusta de Charles Chaplin. Seré breve en mi crítica:
Lo mejor ha sido sin lugar a dudas el dualismo interpretativo de Chaplin haciendo de Hitler (o Hinkel) y de un pobre, pero valiente barbero judío. Ha tenido sus momentos humorísticos sin diálogos (como lo de las monedas en los pastelitos) y me he partido la caja -entre otras escenas- cuando Mussolini entra en su palacio... jajaja. Nunca olvidaremos esa escena con la bola del mundo ni ese discurso del final.
spoiler:
Me quedo con la frase: "Lo lamento mucho, pero no quiero ser dictador. No quiero conquistar ni gobernar a nadie. Deseo ayudar a todos, judíos, gentiles, blancos o negros… Nuestra sabiduría nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia nos ha hechos duro y malos. Pensamos demasiado y sentimos poco. Más que maquinaria necesitamos bondad y ternura… ¡Soldados, en nombre de la democracia, unámonos!".