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Xcaret, cercano al paraíso y al infierno
El título de la presente podría parecer una incongruencia tratándose de un lugar que ofrece todo para el entretenimiento, la recreación y el encuentro con la naturaleza; Xcaret se vende como tal, sin embargo alguien ha girado esta perspectiva y prefiere mostrarnos a una familia marcada por la desintegración, decidida a pasar unas vacaciones en este sitio con un paquete a la medida de sus protagonistas.
Y para poder conocer un poco a los integrantes de esta familia será necesario captarlos de forma individual, en ambientes cómodos para ellos y en el que buscan la compañía de individuos más a fines con su personalidad; la ruptura de los cinco es veraz y en momentos clave para afrontar sus problemas hay evasión combinada con hostilidad. Los extraños juegan roles de mediación (por cierto, con mucha inverosimilitud) para que padres e hijos afronten su realidad opresiva, esa preferentemente ignorada y relegarla al olvido, pero emergente en los momentos más inesperados que de improviso llegan como el huracán en el bello paraíso de la riviera maya que destruye todo a su paso.
Es una película entretenida, sencilla y sin rebusque que al comparársele con otras de temática similar quedará como una más de la lista; hace la presentación del pequeño grupo desintegrado sin explicación del proceder de cada uno de ellos, lo cual hubiera sido de gran interés para ese aporte que muchos esperábamos: homosexualidad ¿Ignorada? drogadicción ¿controlada y justificada?, infidelidad ¿resucita el amor de la pareja en plenitud?, la red y tecnologías ¿un mundo virtual lleno de fantasía y paz? Éstas son solo algunas preguntas que te formulas y quedan sin respuesta.
Por el reparto, ¿qué decir? Caras conocidas en México y partes América, nada extraordinario y sí muy en lo correcto, escenas sumamente cuidadas y muchas reservas. No hay audacia dentro del guión que les permita a los actores aportar y sorprender con algo más que la simple presencia. ¿Jaime Camil? Este junior cada vez que aparece convence pero en su modalidad de mal comediante, no canta, no actúa, ¿tuvo algo que ver en los recursos de producción? Solo de esa manera me explico su intervención. Señores directores el cine no es la televisión.
Para concluir incluye de todo, sin que haya algo arrebatador para considerarla la película del año.
Coleccionista Visual 
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