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Lo máximo de las historias mínimas
Sábado por la mañana, despejado y con total convencimiento por ver una historia bonita pero convincente o mejor tres aunque sean “mínimas”, veamos el trabajo del argentino Carlos Sorin. Dos hombres una mujer y su bebé en medio de las solitarias llanuras argentinas, cada uno con objetivos a corto plazo dispuestos a conseguirlos tan solo por el hecho de cubrir la soledad que los aguarda en cada momento.
Para los tres personajes será tarea complicada encontrar soluciones para llegar a un pueblo lejano a su localidad, digamos que a más de 300 km. El viejo Don Justo Benedictis (la historia de más importancia) sufre de una vista cansada y problemas de hipertensión, aunado a la falta de dinero tratará de encontrar a su perro al que abandonó tiempo atrás en una carretera, tendrá que hacer el recorrido con o sin ayuda de su hijo. Por otro lado María Flores ha sido ganadora para participar en un programa de concursos transmitido por la TV, ella deberá trasladarse a dicho pueblo con disyuntivas sobre sus decisiones. Por último el personaje de Roberto, hombre dispuesto a quedar bien ante la mujer que desea, en está historia las obsesiones del pretendiente jugarán un papel importante para ubicarse de alguna forma como una comedia de humor negro.
No cabe duda que con el ingenio de cada creativo, los resultados pueden ser convincentes y trascenderán en el tiempo, para Carlos Sorin queda la satisfacción de que al momento hay un reflejo de gusto por sus historias mínimas en donde por lo menos 19 de 21 críticas son positivas.
Bien por el cine argentino, una vez más ha logrado sorprenderme.
Coleccionista Visual 
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