Fabulosa crítica a la tecnocracia, al avance indiscriminado de la tecnología como sustituta del ser humano como trabajador y en ciertos casos como persona en sí misma.
Chaplin satiriza y con su elegancia de siempre un tema tan importante como la revolución industrial y la general huida (obligada) de los trabajadores directamente al subsidio.
Si se quiere pasar un buen rato, divertirse y además aprender un poco de cómo se puede hacer esto que llamamos cine, no hay que perdérsela.
spoiler:
Los gags de esta película son fantásticos (cuando se introduce dentro de la máquina es para desternillarse).