Satoshi Kon es, sin duda, un gran cineasta. De él he podido catar la gran "Perfect Blue" y he empezado a ver la sensacional "Paranoia Agent". La imaginación que imprime a sus obras es tremenda, y ese surrealismo tan light es atrayente. Me encanta cómo plasma el mundo de los sueños, cómo trata de interpretarlos pero sin hacer demasiado hincapié, y cómo se hace que cualquier cosa sea posible, desde la desintegración del escenario como si fuera de una obra de teatro, las deformaciones que sufre, la animación de los objetos, la evasión de las leyes de la física... Sin duda, es lo que más me enganchó de "Paprika", obra que mezcla intriga, fantasía y aventuras de una forma increíble.
Pero Kon se nota que es mejor en el terreno del thriller que en el de la aventura., porque cuando Paprika se pone en acción, todo resulta tremendamente convencional, y con un olor a shonen chusco de esos que salen a montones y que tienen títulos que se suponen más chulos que un pirulo, pero que acaban siendo la misma mierda con un tío de peinado emo que está callado todo el rato (y suele ir con algo como un pitillo en la boca) y después de una frase filosófica se carga a todos a ritmo de grupo nu-metal mierdero. Aquí no es así, por suerte, pero la esencia es la misma: emoción baja, y olor a déjà-vu.
Aparte de este fallo, el resto de la obra es casi redonda, consiguiendo ese halo de confusión que poseen los sueños, consiguiendo momentos oníricos que parecen sacados de la zona más oscura y, por qué no decirlo, terrorífica, de otro genio de la animación (y el cine), que es Hayao Miyazaki. Quizá la ambientación, aunque ciertamente agobiante en algunos momentos, no suele serlo tanto debido a dos factores: la presencia de claridad en muchos momentos (excepto en, por ejemplo, los sueños del detective), y las frases sin sentido que sueltan los que están delirando con los sueños que, más que nada, suelen resultar patéticas y provocan el desenganche de la trama. A pesar de esto, resulta bastante recomendable, aunque no te guste el anime.
spoiler:
Para analizar sueños, creo que no es necesario estudiar, ni me van a causar un trauma si no me ayuda un ser extraño. Aquí van unos ejemplos propios:
- Me despierto, y en el pasillo me encuentro con una araña gigante que me ataca. Yo, descalzo, trato de patearla, pero ni se inmuta. Me despierto cuando está a punto de atizarme con sus patorras.
Clarísimamente, la tarde anterior había visto "Aracnophobia". Eso, unido a que por esa época las arañas me acojonaban, pues está clarísimo que una araña gigante que me ataca es una pesadilla como la copa de un pino.
- Es un día de verano caluroso. Bajo al garaje, y un enjambre de avispas o abejas o lo que sea acaba conmigo.
Ya se sabe, mi cerebro me dice que en verano vaya con precaución, el insecticida siempre en el bolsillo. Así he acabado, teniendo verdaderas batallas épicos en mi propio cuarto.
- Me encuentro andando por un desierto muy oscuro. Entre unas piedras, observo una luz roja incandescente. Aparto las piedras, y veo que es la luz que emana de una cueva con cierto parecido a la de "Indiana Jones y el Templo Maldito". La boca me empieza a saber a periódico (que conste que no acostumbro a comer periódico, todo sea dicho). Me descubren y acabo cayéndome por el hueco y me despierto cuando moriría.
Mi subconsciente me avisa de que los periodistas (en especial los del corazón), son unos malvados cabrones.
- Me encuentro en unos grandes almacenes, siendo perseguido por mi clon ario. Es una persecución interminable, y yo odio a mi clon ario.
Por supuesto, esto simbolizaba y simboliza mi odio hacia cualquier actor de estos en plan Edward Speelers, que ganan más pasta que un alcalde de Marbella por ser rubios y de ojos azules, y eso que no tienen ni guarra de actuar.